Tanto administraciones públicas como asociaciones y empresas privadas han hecho apología de la necesidad de colaborar en los más diversos ámbitos: colaboración entre modos de transporte, colaboración entre plataformas logísticas, colaboración entre empresas competidoras... Ya les digo: colaboración, colaboración y colaboración.Este parece ser el mantra que ahora se extiende por el sector logístico para lograr reactivar el negocio y alcanzar los "brotes verdes" de los que hablaba el presidente del SIL, Enrique Lacalle, al hacer balance de lo que ha sido este año la feria.Y es que el sector empresarial de este país cada vez tiene más claro que hay que unir esfuerzos -o sinergias, vocablo que parece estar más de moda- para sacar esto adelante. Porque empezamos a darnos cuenta de que ya no España, sino la Península Ibérica, a ojos de un foráneo no es más que un diminuto punto en un extremo de Europa. Si se quiere lograr consolidar este trocito de tierra como la plataforma logística del sur de Europa, como la puerta de entrada para las mercancías asiáticas, sudamericanas y africanas y, por qué no, como la puerta de salida para las cargas con destino a estas zonas, no queda otra que unir esfuerzos y presentarnos todos juntos como un verdadero hub logístico.Dicho esto, tengan claro que se avecinan tiempos difíciles en el sector. Quienes leen habitualmente estas páginas ya saben que la conflictividad se multiplica últimamente. Y la decisión de la Comisión Europea, hecha pública el pasado jueves, de llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por las normas relativas a la contratación de trabajadores en los puertos, es decir, por las normas de la estiba, no va a contribuir a refrescar unos ya más que caldeados ánimos.Pero como bien dice Enrique Lacalle, hay que ser positivos. ¿De qué valen tanto pesimismo, tanta negatividad? No vamos a negar que el SIL ha conocido tiempos mejores en cuanto a número de expositores. Pero al final las ferias no son más que un reflejo de la situación económica del país y, con la que está cayendo, lo realmente positivo es que se pueda seguir haciendo una feria logística como esta. Y que los profesionales participantes hayan salido satisfechos del salón, tal y como el equipo de Diario del Puerto desplazado al SIL pudo constatar en las entrevistas que mantuvo con los expositores.Igual que es hora de apostar por la colaboración también es necesario dar más importancia a la calidad que a la cantidad. Así que, independientemente de que el SIL sea más o menos grande que en los años de bonanza, lo realmente importante es que la gente que ha pasado por la feria haya logrado cumplir sus objetivos, que no son otros que los de hacer negocios y establecer contactos que, ya sea a corto, a medio o a largo plazo, den sus frutos.Seamos pues positivos, aunque sea solo por un día y miremos el vaso medio lleno, en vez de medio vacío. En el SIL se han oído algunos mensajes de esperanza, se han dado a conocer algunos proyectos positivos, que pueden generar crecimiento. Así que seamos un poco optimistas y trabajemos juntos. Colaboremos para acabar ya de una vez por todas con esta maldita crisis. Que ya cansa.