Dicen quienes allí han estado, que a veces aún es posible ver a Belauste, Acedo, Sabino, Sesúmaga, Pichichi y compañía, hacer de las suyas. “A mí Sabino el pelotón, que los arrollo”, dicen escuchar unos. “Aurrera, Sabino”, aseguran oir otros. Sobre la hierba del Estadio Olímpico de Amberes, un 1 de septiembre de 1920, José María Belausteguigoitia (‘Belauste’), centrocampista que fuera primer gran capitán en la historia del Athletic Club de Bilbao, marcó a pase de Sabino Bilbao, mediocentro también del Athletic, el gol del empate de España ante Suecia en el torneo de consolación de las Olimpiadas de Amberes. Y sí, Belauste arrolló a los suecos. Había avisado. El 2-1 definitivo lo marcó Txomin Acedo, también del Athletic. En la siguiente ronda, el bilbaíno Sesúmaga marcó los dos goles del 2-0 a Italia que daban derecho a la selección española a disputar la medalla de plata olímpica. Dos nuevos goles de Sesúmaga y otro de Rafael Moreno ‘Pichichi’, el mítico delantero del Athletic Club, servían para vencer a los Países Bajos por 3-1.No muy lejos de Amberes, concretamente en la también flamenca ciudad de Brujas, la presencia bilbaína fue igualmente notable unos siglos antes. Dice la historia que los vascos fueron “los primeros mercaderes de Iberia” que tuvieron un establecimiento comercial fijo en Brujas y que instalaron una ‘Nación permanente’ o ‘Consulado de Bilbao’. Según las crónicas, los vascos “sea por orgullo, sea por propio interés comercial”, no se dejaron nunca absorber por el Consulado General de España, erigido más tarde. Quedaron independientes, incluso después del establecimiento del ‘Consulado de Burgos’, y por eso Brujas tenía, además de la Corte de la Nación de España, en la ‘Calle de los españoles’, la Casa de Contratación o Consulado de Vizcaya, en la ‘Plaza de los Vizcaínos’ o ‘Biskayers Plaatz’. Dice la historia también que en 1492 la ciudad de Brujas otorgó para luchar contra la decadencia ocasionada por el taponamiento del Zwyn, una Carta de privilegio a los cónsules de la nación de Vizcaya a su vuelta a Brujas, ya que éstos habían optado por marcharse a Amberes casi en su totalidad. Parte de los vizcaínos volvieron debido a estos y otros privilegios.Con estos antecedentes, futbolísticos y consulares, impregnados ambos de historia, uno viajaba la pasada semana a la Breakbulk Europe 2013 de Amberes con la sensación de no salir del todo de casa. Sobre la hierba del Estadio Olímpico de Amberes ya no golean Pichichi, Belauste, Sabino, Sesúmaga, Acedo y compañía, sino que pasta el K. Beerschot AC, penúltimo clasificado de la Jupiter League, la Primera División belga. Y ni en Amberes ni en Brujas existe ya un Consulado de Vizcaya. Pero el stand de UniportBilbao de la Brealbulk Europe en el Antwerp Expo fue, siquiera por un par de días, un vivo reflejo del empuje y la vocación marítima de aquellos pioneros vizcaínos.