Un gasto innecesario de tiempo y de combustible. Ya que, como vienen diciendo por activa y por pasiva desde el Puerto de Barcelona hace años, de descargarse la mercancía en un puerto mediterráneo se ahorraría tres días de viaje por mar.Sin embargo, son varias las razones que hacen que esta particular balanza se mantenga favorable al norte.La historia, y el mayor peso que estos puertos han tenido tradicionalmente en Europa gracias a la mayor importancia que tenía en tiempos pretéritos la ruta atlántica frente a la euro-asiática es una de estas razones. Pero es obvio que si solo existiera esta única razón, las tornas habrían cambiado ya.Otra razón importante es la infraestructural. Es decir, las mejores conexiones que el norte de Europa tiene con el centro del continente, lo que les permite una redistribución de la mercancía más competitiva que la que pueden ofrecer los puertos del sur.En este sentido, es absolutamente necesario que el famoso Corredor Mediterráneo vea la luz cuanto antes. Y mientras, hay que estar alerta a los movimientos que realizan los competidores. Leía hace unos días que el Puerto de Zeebrugge ha fichado a Philippe Le Petit como representante en Francia para buscar oportunidades de negocio y convencer a las empresas francesas de que su mejor opción es mover las cargas por el puerto belga.Para quien no lo sepa, Philippe Le Petit formaba parte del equipo directivo de Naviland Cargo, el operador ferroviario francés que hasta hace poco era socio del Puerto de Barcelona y de Renfe en el servicio Barcelyon Express.Le Petit, por tanto, sabe de la estrategia del Puerto de Barcelona, y probablemente de la de otros puertos españoles, para captar carga en Francia, un mercado donde ahora parece que Zeebrugge se va a convertir en un competidor aún más duro tras haber puesto sus ojos en él.Y otra de las razones de este mayor peso de los puertos del norte frente a los del sur es, según aducen algunos, la Aduana. O, para ser precisos, las diferencias en los procedimientos que se aplican en las Aduanas del norte de Europa y, en el caso que nos ocupa, la Aduana española.Así lo reiteraron hace algunos días representantes de las compañías chinas Hutchison Port Holdings y Cosco, quienes aseguraron, durante un encuentro organizado por el Esade China Europe Club, que la Aduana es aquí muy poco flexible, lo que hace que muchos productos entren al continente por el norte en lugar de hacerlo por el sur.Estas peticiones para mejorar el funcionamiento de la Aduana española no son novedad. De hecho, la administración aduanera ha estado haciendo esfuerzos modernizadores importantes en los últimos años. Pero a juicio de los operadores, todavía se necesitaría mejorar, eliminando burocracia y agilizando la gestión.Por tanto, habría que seguir trabajando en todos estos frentes para empezar a trasladar cuanto antes el peso de un lado a otro de la balanza. Con ello, seguro que nos aproximaríamos un poco más a la salida del túnel.