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La estiba se mueve

No hay que ser un lince para saber que algo se mueve alrededor de la estiba en España. Después de unos meses de letargo aparente en el que el dictamen motivado de la CE contra el sistema español de estiba se ha alejado de los focos de la actualidad, en el ambiente vuelve a flotar la sensación de que Europa está a punto de decir algo al respecto.

  • Última actualización
    29 septiembre 2018 01:23

Nadie termina por aclarar qué es lo que va a pasar, pero ya les digo yo que cuando las voces suenan y se repiten es que algo hay.¿Y qué es ese algo? Pues ya quisiera yo saberlo. Probablemente lo más fácil sería hacer un poco de demagogia y lanzar aquí algunas conclusiones propias con las que alertar al personal, pero ni quiero hacerlo ni la responsabilidad me permite hacer ver fantasmas donde no los hay, de momento.La reflexión que hago al hilo de todos los rumores se limita a anhelar un rápido pronunciamiento a las alegaciones presentadas por España. Lo que tenga que ser, que sea cuanto antes, sin perder un día más del necesario, para que sepamos con certeza cuál es el escenario al que se va a enfrentar España en los próximos años.Tal y como está el país, y a la vista de los resultados de los tráficos portuarios en el primer trimestre del año, lo único que no necesitamos es una inestabilidad generada por una incertidumbre legislativa.En estos momentos se negocian convenios colectivos locales, acuerdos y derivados, y todos ellos tienen como objetivo básico y fundamental el incremento de la competitividad de cada uno de los puertos.Tengo la sensación de que se nos está olvidando el objetivo mayor que no es otro que conseguir que el país, como globalidad, se muestre al comercio marítimo mundial como una oferta competitiva y válida frente a otro tipo de opcionesMe llamarán exagerado, pero yo creo que algunos vecinos europeos están encantados de pensar en la inestabilidad que le viene al sistema portuario español.Mientras esperamos y puesto que es necesario actualizar determinados convenios antes del mes de junio, no me parece mal que se defienda cada una de las causas apelando al sentido común, a la unidad o a la madurez, argumentos que serán absolutamente necesarios cuando España se quede sola en la arena europea.Defender un estatus y trazar un camino hacia el futuro pasa necesariamente por un análisis previo de la situación y del entorno del competidor. Si se olvida cualquiera de estas dos premisas, estaremos condenados irremediablemente a perder y a luchar posteriormente para intentar recuperar una mínima parte de lo que fue y no conseguimos mantener.Si pensamos por un momento en el tiempo que le queda a esta coyuntura económica; si pensamos en cómo está el país, nuestro entorno empresarial, familiar, social, etc. quizás seremos capaces de alejarnos de la frivolidad del momento para ver con más claridad cómo debe ser el futuro que queremos para nuestros hijos.