Puertos del Estado presentó el pasado viernes los resultados de los primeros seis meses del Observatorio ETS, un informe que permite intuir las primeras consecuencias de la regulación europea para los puertos españoles, pero que todavía no muestran unos datos irrefutables sobre el desvío de tráficos marítimos a puertos del norte de África. Tanto es así, que a pesar de que el Observatorio fue encargado por la administración española, se pasa de puntillas por los datos de los puertos estatales, un hecho que sorprendió también a la Jefa de Unidad de Movilidad en la DG CLIMA de la Comisión Europea, Polona Gragorin, también presente en el acto, y que se encargó de remarcar en la intervención que realizó tras la exposición de los primeros resultados del Observatorio ETS.
El informe presentado el viernes se centraba principalmente en el cambio de tendencias que se observa en el Mar del Norte y en el Mediterráneo Este, donde los puertos de los países vecinos de la Unión Europea - Reino Unido en el Mar del Norte y Turquía, Egipto e Israel en el Mediterráneo Este- están recortando distancias con los países de la UE en los toneladas movidas desde la implementación del ETS.
Los datos ya empiezan a reflejar las consecuencias en el cambio de rutas, especialmente de las transoceánicas, que la administración española alerta desde antes de la aplicación del gravamen por las emisiones. Y a nadie se les escapa que si el efecto de la implementación del ETS todavía no se está notando de manera tan directa en el Mediterráneo Oeste como en las otras dos regiones es fruto de la inestabilidad en el Mar Rojo y la necesidad de los buques que hacen la ruta Asia - Mediterráneo de pasar por el Cabo de Buena Esperanza, lo que favorece que los puertos españoles se convirtieran en primera escala de muchas de estas rutas. Pero una vez se empieza a normalizar el tráfico en el Canal de Suez, en 2025 los datos reflejaban que la cuota de los puertos españoles cayeron hasta el 15%, cuando antes de la implementación del ETS estaba en el 16%.