Imaginen que tienen que seleccionar una imagen que represente la logística. Lo fácil es querer mostrarlo todo: un puerto con un gran portacontenedores, atracado en una terminal con su conexión intermodal cargando los vagones, un camión que sale al fondo y, de paso, un avión que justo en ese momento cruza el cielo. Pero si les pidiera mayor sencillez, tal vez con el puerto y el portacontenedores o incluso el barco solo en alta mar podría ser suficiente. Claro que aún podríamos hacer la foto más sencilla e igualmente simbólica con un simple contenedor. ¿Hay algo más logístico? Pero podríamos seguir sintetizando sin perder la fuerza del mensaje y elegir un palé e, incluso, ser aún más críptico y mostrar una simple caja de cartón. Aunque, ¿acaso no verían ustedes logística con todas las letras en cualquiera de los objetos que hubiera dentro? Y lo mismo en cada uno de los materiales de los que está hecho ese objeto, y lo mismo en cada una de las materias primas de esos materiales y... No, no voy a llegar hasta el átomo, pero es obvio: si la logística está en la esencia de las cosas, es indubitable que la logística es esencial.
Feliz año. ¡Feliz 2026!