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La España incomunicada

  • Última actualización
    08 mayo 2026 05:20

Seguimos, cada uno en su zona, cada uno con su pasión, exigiendo ascuas para nuestra sardina, sin reparar en si el vecino tiene con qué calentar la suya, sin parar a pensar que algunos no tienen sardina.

No deberíamos quejarnos de nuestras deficiencias en infraestructuras sin tener en cuenta al vecino, al compatriota. Sí, ya sé que el término compatriota ya no se lleva ni en el mango de los paraguas. Pero existe. Y es que en unos puntos del país se clama y se reclama por la mejora o la ampliación de esta o aquella autopista o autovía y en mi pueblo ya no saben cómo pedir que la carretera que nos comunica con Ciudad Real se adecente de una vez, que hay baches en los que entran coches que nunca han vuelto a salir. Ocurre que hay puertos con cientos de metros de muelles vacíos, y otros carecen de un acceso digno para sus tráficos crecientes y consolidados. Sucede que clamamos por más frecuencias de aviones o por trenes más rápidos para conectarnos unos con otros, cuando hay zonas que ni tren decente, ni avión alguno tienen. Ya te las apañas como puedas.

Deberíamos reflexionar sobre si la España vaciada lo es por incomunicada. Qué pasaría si todo el territorio tuviera conexiones similares. Ya les digo yo que acabaríamos con el problema de la vivienda, por ejemplo.

Es necesario establecer un orden de prioridades para afrontar infraestructuras

Si nodos logísticos de primer nivel como Algeciras siguen careciendo de conexiones adecuadas ni para mercancías, ni para pasajeros, corremos el riesgo de que un día de estos pidan la independencia o se proclamen súbditos de la Gran Bretaña, con tal de que alguien atienda sus justas reivindicaciones. O eso, o resignarse a pasar a las listas de la España vaciada.

Y es que parece que la única opción para que se atienda lo que por lógica y justicia debería estar atendido hace lustros, pasa por tener un ministro de tu tierra o por crear un partido regionalista o independentista que apriete el Gobierno con un par, de escaños.

Ocurre que los que tenemos tendencia a pensar en los demás, eso de trabajar con la cabeza mirando el ombligo... nos cuesta. Pero habrá que hacer el esfuerzo. Porque está claro que la igualdad de todas las provincias de España pasa por su capacidad de tener escaños que las defiendan. O eso, o picar piedra durante lustros, para conseguir algo, poco, o nada.

Saben mis amigos lectores que la diana de muchas de mis quejas es el ya famoso Euromerd. Pensé que esa conexión entre dos ciudades que deberían tener AVE desde 1992, no podía ser peor, que estaba en el top de las malas conexiones. Pero hay algo peor que una mala conexión... la inexistente. El potencial de la Bahía de Algeciras, por ejemplo, merece, sin duda, comunicaciones que lo desarrollen y no incomunicación que lo limite.

Es necesario establecer un orden de prioridades para afrontar infraestructuras, y que no se construyan autovías o aeropuertos en medio de la nada sin constatar que no haya nada mejor en lo que invertir los recursos de todos.

Antes de que se acabe el espacio, os confieso que estoy pensando en crear un partido político nuevo, el AEI (Alcolea Emirato Independiente). Ya veréis lo rápido que arreglan la carretera.