La naturaleza nos avisa, pero ¿le estamos haciendo caso?
Me temo que no mucho, a pesar de que actualmente la meteorología no deja de avisarnos. Hemos pasado de un tiempo anterior atmosférico que se guiaba normalmente por una situación bastante constante, al actual en que los fuertes fenómenos han aumentado y se han vuelto muy diversos y variados.
Efectivamente, antes con el estudio de las Bajas y Altas presiones y su dirección o estabilidad se podía confeccionar un pronóstico razonable del “tiempo atmosférico”.
Ahora ya no es tan sencillo. El mundo se encuentra azotado por fenómenos meteorológicos extremos, más difíciles de prever que están generando gran destrucción y caos.
El agua de los océanos se está calentando. El hielo del polo Norte, comienza a fundirse lentamente. El Mediterráneo está alcanzando temperaturas de 28º/30º, muy por encima de su temperatura normal.
Tenemos temperaturas tan altas que cuando hay rachas fuertes de viento, muchos árboles están soltando ahora sus hojas secas, como si fuera otoño.
Recientemente al sur de China el tifón “Maysak” con sus enormes lluvias, ha roto una presa y el agua al precipitarse ha destruido todo a su paso, generando gran muerte y desolación.
Los huracanes también aumentan en número e intensidad en Estados Unidos. Adquieren más duración sobre tierra que sobre la mar.
En el noroeste del Océano Pacífico, Japón, Filipinas y China están soportando ahora más tifones y de mayor intensidad que nunca.
La grandeza de la naturaleza nos recuerda día a día que hemos de ser humildes ante ella y cuidarla debidamente
Aunque sin relación con el clima, también tenemos muy reciente los terremotos de gran magnitud de Venezuela. Efectivamente el pasado día 24 de junio la costa norte de este país se vio sacudida por un terremoto de fuerza 7,2 y antes de que pasase un minuto, los sismógrafos detectaban otro segundo terremoto todavía mayor, de fuerza 7,5 ambos medidos por la escala Richter.
La zona “0” se ubicó en La Guaira, afectando a Caracas y la costa Norte. El número de muertos en aumento es de 4.734 y heridos más de 16.000. Los daños materiales, incalculables.
La humanidad ha creado en la tierra una capa envolvente de CO2, que creo puede ser motivo principal en el cambio actual del clima.
El hombre, hasta hace muy poco, no había prestado demasiada atención al cambio climático. Últimamente ya se ha comenzado a considerarlo seriamente. ¿Llegaremos a tiempo?
Hasta ahora hemos prestado atención a la naturaleza para lo que nos conviene. Queremos sacarle producto para uso propio. Pero la grandeza de la naturaleza nos recuerda día a día, que hemos de ser humildes ante ella y cuidarla debidamente.
¿Hay algo más hermoso que un amanecer en alta mar?
¿Hay algo más hermoso que un ocaso visto desde una llanura o un lago?
¿Hay algo más hermoso que contemplar el firmamento en una noche oscura?
¿Hay algo más hermoso que contemplar la grandeza de la alta montaña y sus valles?
¿Hay algo más hermoso que un río corriendo encajonado por su gran cañón generando cascadas de sus aguas?
Se dice con mucha razón que la “naturaleza es sabia”. El hombre jamás la hubiera podido crear. La naturaleza es un equilibrio en nuestra vida que debemos mantener.
Cuidando la naturaleza nos cuidamos a nosotros mismos.