La mayoría de los lectores recordaran la mítica serie de Antena 3 “Aquí no hay quien viva”. Y aunque alguno no la haya visto nunca, seguro que le sonará cuando alguien salta con la expresión “las caras, Juan, las caras”. Una frase dicha por el personaje de Paloma, interpretada por Loles León, a su marido Juan Cuesta, expresidente de la comunidad de vecinos, para que grabe las caras de unos vecinos sospechosos, y que ha acabado convirtiéndose en un famoso meme de redes sociales para señalar a alguien que ha actuado de forma criticable o para destacar la cara de sorpresa de alguien al recibir una sorpresa o regalo.
Y precisamente, durante las fechas navideñas que ahora dejamos atrás, si hay algo que se hace mucho, más allá de comer, es abrir regalos. Hay algunos que gustan mucho, otros que sólo gustan, otros que gustan poco y otros que gustan muy poco. Las caras de sorpresa, especialmente en caso de no gustarte nada un regalo cuando se recibe, pueden ser merecedoras de la popular expresión de “Aquí no hay quien viva”. Es muy fácil reconocer este tipo de caras y el primero en hacerlo es la persona que regala, quien, prácticamente sin dar tiempo a quien ha recibido el regalo de articular palabra, le entrega el tíque y le dice “si no te gusta, puedes devolverlo, no hay problema”. De hecho, según una encuesta de Milanuncios de hace un par de años, el 69% de los españoles recibe regalos navideños no deseados. Y según otro estudio realizado este año de la plataforma de devoluciones Rever, se prevén 138.471 devoluciones en esta campaña navideña, una cada 32 segundos, lo que supone un incremento del 139% respecto las mismas fechas del año pasado.
Durante las semanas anteriores a la campaña de Navidad, se destaca la importancia de los profesionales del sector logístico, con todo merecimiento, para conseguir que todos los regalos lleguen en tiempo y forma. Pero la labor de todos estos profesionales sigue siendo igual de imporatante una vez han pasado las fiestas para gestionar correctamente la logística inversa y el comercio electrónico C2C.
La gestión de la logística inversa representa una de las grandes dificultades en la cadena de suministro por todo el proceso que comporta, desde la inspección de la mercancía hasta el reetiquetaje, la reparación del producto o la gestión de los residuos en los casos que fuera necesario. Por eso, aquellas empresas que facilitan las gestiones a la hora de devolver los regalos, especialmente se se trata de devoluciones online, son capaces de satisfacer a sus clientes y les ayudan a cambiar las caras de decepción al recibir el regalo por caras de alivio.
Y en el caso del comercio electrónico C2C, con gran cantidad de paquetes moviéndose de una casa a otra, satura los puntos de recogida y exige a las empresas de mensajería una extrema flexibilidad para gestionar una red de recogida tan grande como lo son nuestras ciudades.
Así, mientras los Reyes Magos y Papá Noel ya están de regreso a sus hogares, la logística es la encargada de resolver las desilusiones de algunos con sus regalos. Aunque para muchos ayer fuera el primer día de trabajo después de unos días de descanso, los profesionales del sector logístico siguen al pie del cañón hasta que el último regalo no deseado llegue a su destino.
El buen trabajo del sector no se valora solo por cómo se entrega un paquete, sino por la capacidad de rectificar un error (en este caso de quien ha realizado el regalo) y cerrar el círculo con una eficiencia que, esta vez sí, merezca una cara de absoluta satisfacción.