¿Sabían ustedes que los museos solo tienen expuesto alrededor del 10% de sus colecciones? Esta circunstancia, que acostumbra a pasar desapercibida para los visitantes de los museos, obliga a estas instituciones a almacenar grandes cantidades de obras de arte que, además, requieren de unas condiciones de conservación, temperatura, humedad y control de acceso muy específicas.
Para facilitar el almacenaje de las colecciones no expuestas de los museos catalanes, el pasado fin de semana el president de la Generalitat, Salvador Illa, anunció la contratación de una nave de 33.000 metros cuadrados, por parte del Departament de Cultura, que acogerá la futura Reserva Nacional de Catalunya. Los responsables de Cultura prevé que la instalación pueda estar operativa a finales del año 2029 y que tenga una capacidad para custodiar hasta 140.000 piezas de los 122 museos catalanes que podrán disponer de este servicio.
Este tipo de almacenes son habituales para los grandes museos, como lo demuestra el Centro de Conservación y Depósito de Colecciones del Museo del Prado, el Centre des collections du Musée National de Suiza o el National Collections Centre del Reino Unido. La existencia de estos centros de almacenaje subraya la importancia de custodiar correctamente las obras de arte y, hoy en día, es imposible imaginar que los museos, tanto los grandes como los pequeños, guarden su colección no expuesta sin contemplar sus necesidades de conservación.
Que sea el president de la Generalitat quien haga el anuncio de la adquisición de esta nave para almacenar las colecciones no expuestas de los muesos catalanes ayuda enormemente a reconocer el trabajo de esta parte específica del sector
Más allá de la importancia de ofrecer este nuevo servicio a los museos catalanes, el anuncio del pasado fin de semana del Govern de la Generalitat muestra, una vez más, la importancia de la logística en todos los ámbitos. A veces, puede ser fácil asociar el sector logístico solo con el movimiento de contenedores marítimos o ferroviarios, camiones por la autopista o de palés cargándose en el avión, pero proyectos como el que impulsa la Generalitat para los museos catalanes demuestran la gran variedad de servicios que es capaz de ofrecer el sector. Y no solo se trata de la gran diversidad de estos servicios, sino la personalización con la que se trata cada uno de ellos, aportando un valor añadido en cada operación que proporciona la seguridad al cliente de que su mercancía está en buenas manos, ya sea en el transporte como en el almacenaje.
Cuando hablamos de la manipulación y transporte de obras de arte, y en Diario del Puerto lo hemos hecho más de una vez en el último año, es imprescindible destacar el trabajo de los profesionales logísticos, que va ligado a un grado de exigencia muy elevado, pues el material con el que se trabaja acostumbra a ser de gran valor y también de mucha fragilidad.
Por lo tanto, la implantación de soluciones que aseguren un traslado y almacenaje seguro, así como una trazabilidad absoluta de la mercancía son aspectos prácticamente irrenunciables para las empresas especializadas en el ámbito cultural.
Que sea el president de la Generalitat quien haga el anuncio de la adquisición de esta nave para almacenar las colecciones no expuestas de los museos catalanes ayuda enormemente a reconocer el trabajo de esta parte específica del sector. Y más cuando se trata de una actividad que muchas veces es invisible pero que a la vez es fundamental para el funcionamiento diario de la sociedad.