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Logremos que la logística les rente

  • Última actualización
    04 mayo 2026 05:20

“Es que la responsabilidad es mucha y no está pagada”. Han bastado 10 palabras para que el intercambio de ideas se detenga. ¿Qué se le dice a una persona que argumenta, justifica y concluye con esta sentencia el que no haya personas interesadas en ser maquinistas de tren? ¿Qué propones cuando las noticias nos revuelven con datos, informes y vídeos de los últimos accidentes ferroviarios? Que sí, que ha sido mala suerte; que sí, que los accidentes ferroviarios no son habituales (al menos no los que devienen en víctimas mortales y responsabilidades penales); que sí, que la conciliación está cada más presente en las empresas; pero, PERO “prefiero que mis hijos trabajen en otra cosa”. Y chimpún.

Abril y mayo son meses de exámenes finales y matriculaciones en grados, formaciones profesionales, masters, etc. Así que son muchos los espacios en los que puedo hacer mi “promo” de la cadena logística, de sus muchas y heterogéneas profesiones y de sus necesidades de talento. Confirmo que me he encontrado con una audiencia interesada, pero también que son más los que huyen de las profesiones logísticas para refugiarse en las de siempre. El desconocimiento del sector y sus salidas profesionales es evidente.

“Valoremos los puestos y responsabilidades, con el objetivo de que frases como ‘este sufrimiento no lo quiero para los míos’ sean cosa del pasado”

A esto se suma un hito generacional que se va confirmando con el paso de los años: “el no rentismo”. Me explico. Mientras a generaciones precedentes la carrera profesional mayoritariamente les motivaba, hoy... no les renta. Los nuevos profesionales priorizan el bienestar personal y hay informes que llegan a señalar que cerca del 70% de los jóvenes rechaza puestos de responsabilidad jerárquica porque los perciben como excesivamente estresantes y poco gratificantes. No es cuestión de ganar más sino de vivir tranquilos.

En este escenario se comprenden las ausencias de candidaturas en puestos de maquinistas o chóferes y la llegada de nuevo talento solo a los departamentos de Tráfico, Logística o Estrategia. Responsabilidad directa (y en muchos casos no pagada) versus formar parte de un grupo, sin tener que tomar decisiones y con herramientas digitales que amortiguan los golpes del error. ¿Cómo van a elegir subirse a un camión, tren, avión o barco, cumpliendo con los horarios logísticos, si no es algo vocacional, de tradición familiar o por necesidad? Si es difícil que los padres y madres vean la logística como buena opción, imaginad lo que piensan los candidatos...

Por eso, en un momento en el que se habla de nuevas profesiones, IA y demás, la cadena logística debe aprovechar para presentarse al mercado laboral como un espacio de crecimiento, inversión, innovación y futuro. Porque los robots chinos son capaces de hacerte una última milla -si te hacen una maratón cómo no te van a llegar un pedido de Temu a la puerta de tu casa-, pero ¿están llamados a sustituir a los repartidores? El transporte necesita personas.

Ya tenemos vehículos autónomos y drones que entregan pedidos; robots humanoides que realizan tareas de clasificación, carga y reposición de estanterías; y camiones, trenes y buques autónomos, pero las personas siguen estando a los mandos. No lo olvidemos. Los conductores, maquinistas y capitanes siguen existiendo, aunque se quedan en la base de la empresa guiando los vehículos.

Los proyectos son muchos y los futuros inciertos, pero tenemos profesiones logísticas para rato. Démoslas a conocer. Además, para que todos los logísticos sean prescriptores del sector, mejoremos las condiciones, valoremos los puestos y sus responsabilidades, con el objetivo de que frases como “este sufrimiento no lo quiero para los míos” sean cosa del pasado y la logística rente.