Abro melón: ¿no os parece que estamos romantizando lo que es la inteligencia artificial, su utilidad real y versatilidad? Ni es tan lista, ni es tan alta, ni es tan guapa, tiene sus cositas, sus sesgos y limitaciones. Son muchos los que prefieren imaginársela como Alicia Vikander y no como Skynet o HAL-9000, pero ni una cosa ni la otra, la IA es una herramienta creada por las personas que, por lo que dicen los super tecnológicos de Dario Amodei (Anthropic), Sam Altman (OpenAI), Demis Hassabis (Google DeepMind) y Elon Musk (xAI), se está viniendo arriba. Así que lo mismo tenemos que dejar de decir que es estupendísima y que vale tanto para un roto como para un descosido.
La digitalización de nuestras vidas es una realidad inevitable e imparable, pero seamos conscientes de los contras, de los costes del uso gratuito. No dejemos de ser inteligentes porque la IA nos diga que 2+2 son 4. Solos también podemos hacer gestiones y tomar decisiones. Os lo juro. Google Maps no lo sabe todo. Si hay un socavón no sigáis recto porque os lo diga... hacedme el favor...
Digitalizar una actividad económica, incorporar tecnologías digitales para transformar procesos tradicionales físicos en formatos electrónicos y automatizados, está muy bien. Esas tecnologías nos ayudan a eliminar tareas tediosas, nos ayudan a mejorar la eficiencia de nuestro trabajo y a reducir costes, pero no lo hacen todo. Si fuera así, no tendríamos a los operadores con los nervios a flor de piel ante la inminente entrada en vigor de la normativa que obliga a utilizar el Documento de Control Administrativo en formato digital (DeCA) en el transporte de mercancías por carretera.
¿No os parece que el aumento de la presión regulatoria y administrativa al que se somete a las empresas del sector se está normalizando eludiendo el estrés que supone para las compañías?
A todo esto, no es que las empresas estén preocupadas por la puesta en marcha de esta nueva normativa, ¡bienvenida sea la medida llamada a generar, conservar y poner a disposición de la inspección un documento digital estructurado que coordine a transitarios, transportistas y cargadores!; si no que el próximo 5 de octubre, es decir, en una semana, el DeCA será obligatorio y las empresas tienen muchas dudas sobre el cómo hacerlo, muchas.
Si la IA fuera tan exquisita las dudas podrían resolverse con un asistente virtual, pero no es posible activar esa opción porque hay tantas dudas como particularidades tienen las operaciones de transporte. Así que la cadena logística emplea una IA infalible: compartir conocimiento entre compañeros y compañeras del sector. Porque los operadores son competencia, pero confirmar si la DUM requiere de un DeCA para cada envío o no, es de guapas, así que chat de Whatsapp activo y a compartir experiencias y sapiencia.
Confirmamos que la empatía todavía es una cualidad que las personas pueden trabajar, aunque muchas se esfuercen en ser más malas que la quina.
Por cierto, ¿no os parece que el aumento de la presión regulatoria y administrativa al que se somete al sector se está normalizando eludiendo el estrés que supone para las compañías? Estar al tanto de los cambios aduaneros, fiscales, administrativos, normativos, etc. supone tiempo y esfuerzo del personal de las empresas (por no hablar de las inversiones en tecnología).
A la cadena logística se le está exigiendo que sea consultora y asesora. De hecho, muchos exportadores han decidido externalizar sus operaciones al punto de que solo fabrican en sus instalaciones, ni siquiera almacenan. Prefieren pagar y evitarse líos y esfuerzos de actualización constante de conocimientos. ¿Es esto muestra del nivel de esfuerzo que se exige al sector? Lo es. No tengo dudas.