A la inmensa mayoría, las que no consiguieron sobrevivir, nadie las recuerda. Ni un triste Padrenuestro, que diría Bambino. Así, hay quien piensa que el mundo de la empresa es todo éxito y abundancia. Que todo el monte es orgasmo. Ante esa visión infundada, deberemos recordarles que, además de todo lo demás, cada empresa ha de alimentar a la insaciable banca y a la no menos insaciable administración, esos que siempre ganan, vayan las empresas como vayan. Sin entrar en lo de la banca, que requeriría un monográfico, parece más que evidente que la administración suele pensar que una persiana subida es un chorro de beneficio, lujo, opulencia y explotación. De vez en cuando, los mantenidos se permiten el lujo de insultar, faltar el respeto, calumniar, a quienes los mantienen. Los pajaritos, nunca mejor dicho, disparando a las escopetas. Las crisis dejan muy pocos referentes en pie. En las últimas que hemos vivido han caído muchos de ellos; la banca, la monarquía, la política, el periodismo... están marcando mínimos de reputación. Hemos escrito en otras ocasiones que el empresario bien entendido, no confundir con el especulador, puede, y por tanto debe, tomar la bandera de representatividad y el prestigio.
El mundo empresarial y sus asociaciones deben asumir su rol de referente y, sobre todo, no dejarse pisar por esa clase política devaluada y fracasada que jamás supo qué es una empresa y, algunos de ellos, tampoco qué es eso de trabajar. Dicho esto, hoy, en Diario del Puerto-Grupo Diario, será un día ilusionante. Cumplimos 28 años, haciendo las cosas como las hacemos aquí, poniendo total honestidad en todo. Estamos muy contentos por ello. Todos y cada uno de los 31 profesionales que forman este equipazo celebramos el habernos ganado la vida de este modo durante todo este tiempo. Comentaba en el “ensayo general” de la más que exitosa webinar de ayer, que este aniversario es uno de esos especialmente coincidentes.
Hoy es nuestro cumpleaños y el de todas las iniciativas empresariales que han puesto todo para que la vida de 30, 300 o 30.000 personas de su plantilla sea mejor con la empresa que sin ella
Hoy, 29 de octubre, es viernes. Como aquel 29 de octubre de 1993. Desde 2010 no había vuelto a coincidir viernes y 29 de octubre. ¿Por qué se determinó sacar el primer ejemplar de Diario del Puerto un viernes? Porque para ese primer número pude trabajar varias semanas, y pensé que me vendría bien tener tiempo para el siguiente número. Sábado, domingo y el festivo lunes, 1 de noviembre, a tope, día y noche, para que el martes 2 de noviembre de 1993 tuvieran en sus manos el siguiente ejemplar. El pánico, el vértigo, se desataba en mi mente cuando pensaba que, a partir de ahí, habría que sacar el Diario... cada día. Y así ha sido 6.694 veces. Desde entonces, como seguro que pueden contar otras muchas empresas, hubo, sobre todo, muchísimo trabajo, empalmando en ocasiones las noches con los días. Siete años sin un día libre. Veinte años sin vacaciones. Seguro que muchos de nuestros lectores verán reflejadas sus empresas en este relato de tanto esfuerzo y dificultades. A nuestros políticos les parecerá tan raro, tan paranormal, que no se lo van a creer. Nos queda el consuelo de que tampoco les creemos nosotros a ellos.
Hoy es nuestro cumpleaños y el de todas las iniciativas empresariales que han puesto todo para que la vida de 30, 300 o 30.000 personas de su plantilla sea mejor con la empresa que sin ella. A todo el genial equipo de Grupo Diario, mil gracias por trabajar como lo hacéis. Y a todos vosotros, mil gracias por seguir valorándolo.