Brilla desde hace un tiempo en los jardines de Nuevos Ministerios con singular tino histórico un hito de poco más de un metro de alto, con forma de obelisco enano, alzado sobre una pequeña rotonda sembrada estos días de petunias burdeos y gualdas.
La piedra es un “leguario” de principios del siglo XIX en el que se atisba esculpida la indicación “A Madrid” y la referencia “34 leguas”, lo que lo situaría en su día en un radio de unos 200 kilómetros de la capital. Con esa referencia habría conocidos enclaves en el entorno: Lerma en el Camino Real de Irún (A-I); Alhama de Aragón en el Camino Real de Francia (A-II); Motilla del Palancar en el Camino Real de Valencia (A-3); Valdepeñas en el Camino Real de Cádiz (A-4); Almaraz en el Camino Real de Portugal (A-5); o Mota del Marqués en el Camino Real de A Coruña (A-6), todo ello en una de esas épocas de lustre histórico de la España radial, hoy tan denostada pero a la que, se quiera o no, rinde homenaje este obelisco en pleno Nuevos Ministerios, a menos de una legua del kilómetro O de la Puerta del Sol. Y mientras, aún queda mucho trecho para la plena España mallada...