Aún resonaban el miércoles en los teléfonos los ecos de los registros de la UDEF y de la UCO en las dependencias del PSOE y del expresidente Zapatero en la calle Ferraz de Madrid, cuando el embajador de Uruguay, Bernardo Greiver, salió al estrado en el Air Cargo Day y aseguró sin complejos estar muy “orgulloso” de intervenir con la bandera de España a sus espaldas y en su escudo bien visible el lema “Plus · Ultra”.
Fue escuchar el auditorio esta muy curiosa apreciación y despertar todos como un resorte del letargo para ver con cierta sorpresa cómo el doctor Greiver seguía perseverando en la metáfora y poniendo en valor la importancia de “ir más allá”, tan aplicable a un negocio como el de la carga aérea y, sobre todo, ante el valor histórico del lema en el marco de las relaciones hispanoamericanas, pues “Plus Ultra” fue el nombre del famoso hidroavión Dornier con el que el comandante Franco, hermano del Generalísimo, partió de España en 1926 junto a Ruiz de Alda, Durán y el mecánico Rada para, tras diversas etapas, ser los primeros en viajar por avión entre nuestro país y Sudamérica.
“Frente al Cerro de Montevideo amerizó el ‘Plus Ultra’ con éxito”, recordó el embajador con orgullo, pero a servidor le siguió pareciendo todo aquello tan audaz como poco oportuno, sobre todo porque lejos de aterrizar, lo del Plus Ultra “actual” amenaza con “sobrevolar” nuestras cabezas durante mucho, pero que mucho tiempo.