Pocas veces se ha conseguido reunir, en una mesa de debate sereno y constructivo, a tan significativas personalidades con tanto que aportar sobre el mundo de la competitividad empresarial y la innovación. Pocas o ninguna. La formación, la tecnología, la administración, la gran empresa, la pequeña y mediana, el asociacionismo... todos los engranajes que tienen algo que ver en la competitividad estuvieron representados, al más alto nivel, en el Desayuno Informativo organizado el pasado lunes por Diario del Puerto. A priori, a los organizadores, con esos mimbres, se nos exigía, como debe de ser, sacar un cesto de ideas más que aprovechable. Y así creemos que fue.
Por encima de las ideas y opiniones vertidas en el debate abierto y sincero, quedan algunas conclusiones fundamentales: de lo que se trata no es de ser competitivos o más competitivos, sino ser lo más competitivos posibles. Para ello se hace preciso multiplicar el diálogo y la coordinación entre los actores de la economía.
Partiendo de esas premisas, no nos queda otra que presumir de que Grupo Diario – Diario del Puerto ha puesto todo de su parte, desde siempre, para, precisamente, fomentar el acercamiento y el diálogo, entre los muy numerosos actores de la economía en general y de la logística en particular. Con ese objetivo organizamos, en distintos lugares del país, torneos de pádel, entrega de premios, fiestas de la logística o nuestros Desayunos Informativos, consolidados, precisamente, como unas iniciativas de formación y acercamiento, mediante la escucha y el diálogo. En estos Desayunos, seleccionando muy especialmente los formatos, los invitados y las temáticas, Grupo Diario pone su estructura al servicio de estos fructíferos intercambios de puntos de vista. Estos eventos de unión y vertebración del colectivo logístico consiguen reunir cada año a más de 25.000 profesionales logísticos. Creemos firmemente en lo que se subrayó en el encuentro del lunes: la inyección extra de competitividad se consigue con el acercamiento de unos a otros, para coordinar acciones, para unir esfuerzos, para conseguir la coreografía perfectamente engrasada que nos lleve a los niveles de competitividad máxima posible y, por tanto, totalmente exigible. Nada menos.