Menú
Suscripción

Tasa al buque: nada por aquí, nada por allá

  • Última actualización
    26 noviembre 2025 05:20

La propuesta de nuevos coeficientes por descarbonización para la tasa al buque, tramitada en el Congreso por el Grupo Parlamentario Socialista y liderada por el propio Ministerio de Transportes, tal y como detalló Óscar Puente en el desayuno de Diario del Puerto, debe ser explicada con mayor detalle por Puertos del Estado.

Sobre todo porque, a primera vista, lo que pudiera parecer una propuesta de rebaja de la tasa al buque para incentivar aquellos más sostenibles, más bien parece un nuevo método para acelerar el proceso de descarbonización pero con la tasa al alza.

Quiero insistir en el tema de la necesidad de la pedagogía porque, en un primer análisis, los números lo que reflejan es que las tasas suben, con matices... pero suben.

En estos momentos, la tasa al buque contempla un coeficiente corrector del 0,5 sobre la cuantía básica para todos aquellos barcos propulsados por combustibles alternativos.

Con buen sentido, a partir de esta consideración más bien genérica y algo imprecisa, el legislador entiende que es mucho más riguroso avanzar y adoptar la clasificación de buques sostenibles incluida en el Convenio MARPOL, de tal forma que el nivel de “sostenibilidad” de los buques permita diferenciar los coeficientes y, además de premiar, también permita “castigar” a aquellos menos eficientes.

De esta manera, se aplica un coeficiente 1 (es decir, la cuantía de la tasa al buque no varía) para el nivel intermedio de eficiencia, Nivel C Moderado, y a partir de aquí se reduce la cuantía básica para los buques más eficientes, Nivel A y Nivel B, y se incrementa la cuantía de la tasa para los buques menos eficientes, Nivel D y Nivel E.

Ahora bien, mientras que, como hemos dicho, ahora a los buques con combustibles alternativos se les aplica un coeficiente a la baja del 0,5, la nueva propuesta llevada al Congreso en el marco de la reforma de la Ley de Puertos sitúa el coeficiente corrector en el 0,7 para el Nivel A y en el 0,85 en el Nivel B, es decir, la tasa no se reduce, la tasa se incrementa con respecto al coeficiente actual.

OPPE debería detallar sus cálculos

Bien es cierto que se establece un periodo transitorio para los buques que en la actualidad ya utilizan combustibles alternativos (fecha tope el 31 de diciembre de 2025), para los cuales se seguirá aplicando el coeficiente 0,5 hasta el 1 de enero de 2030. De esta forma, por expresarlo de una manera sencilla, los buques ya existentes con combustibles sostenibles no van a ver incrementada su tasa al buque durante los próximos 4 años. Ahora bien, los buques “nuevos” sostenibles pagarán a partir del 1 de enero más tasa al buque que esos buques sostenibles “antiguos” pues el coeficiente sube a los 0,7 y 0,85 citados.

Junto a esta “subida”, o dicho de otra manera, junto a este menor “reconocimiento” de la descarbonización, hay que mencionar los coeficientes para buques menos sostenibles o no sostenibles, que serán 1,05 y 1,10, es decir, incentivación por la vía de la penalización, con una tasa al buque que, por tanto, aumenta.

Debe subrayarse un elemento complementario. A los citados coeficientes podrá añadirse de forma totalmente compatible otro coeficiente del 0,7 (también hasta el 1 de enero de 2030) para quien se conecten a la red eléctrica en los muelles. Por tanto, los citados barcos nuevos que se conecten a los OPS podrían, al sumar dos coeficientes del 0,7, mejorar el actual 0,5. Eso sí, podrán conectarse... en aquellos puertos donde haya OPS, lo cual de momento es anecdótico.

Recordemos que están obligados los puertos a habilitar esas infraestructuras también antes del 1 de enero de 2030, justo cuando se suprimirá este segundo coeficiente del 0,7. Para entonces portacontenedores, ro-pax y cruceros estarán obligados a no emitir en puerto y debe ser por eso que el legislador pone caducidad al incentivo.

En fin, sería conveniente que OPPE pudiera dar a conocer sus cálculos para evitar esta sensación de que, en la práctica, los nuevos incentivos propuestos son menos beneficiosos para el buque que los ahora mismo vigentes.