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ZAL: Zona de Actividades Lúdicas

  • Última actualización
    25 septiembre 2023 05:20

Cuando te crees que no te pueden sorprender con asuntos de la ZAL ¡zas! llega el concejal de Cultura del Ayuntamiento de València, José Luis Moreno, y afirma que están estudiando convertir “una gran superficie en la ZAL de la Punta” en zona de conciertos para hasta 50.000 espectadores. ¿Cómo te quedas? Yo que pensaba que, por aquello de haber invertido cientos de millones de euros en el proyecto logístico, había quedado claro que el objeto de este nodo era logístico (y solo logístico) y resulta que, o bien, se puede revertir en huerta, o bien, se puede convertir en una zona de conciertos... ¡Anda! y nosotros pensando en encontrar la rentabilidad económica y social de una plataforma llamada a aportar competitividad al tejido productivo de la región... ¡cómo se nos ocurre!

Dejando a un lado la ironía, el principal problema de estas declaraciones no son que las haga, si no que no se ruborice al reconocer que, ante la petición de unos promotores musicales, el Ayuntamiento lo vea “como una solución pero no sabemos si es factible. Lo tiene que ver Urbanismo, ver qué es lo que cuesta y si podemos acometerlo”. ¿Qué?

El sector cerámico es responsable del movimiento de millones de toneladas por Valencia y Castellón

Pero esperen amigos que aún hay más. Moreno también manifiesta en la entrevista en Levante-EMV que estudiarán la propuesta porque “una parte de esos terrenos es privada. Así que primero habría que estudiar si la administración puede quedarse esos terrenos y ofrecerlos y ver si los tiene que adecuar la administración o los promotores privados”. Pues fenomenal, ya me deja más tranquila que, llegado el caso, nos gastemos otra millonada en adecuar la zona para dar conciertos...

Quiero pensar (llamadme confiada) que estas declaraciones nacen del desconocimiento del concejal, pero, sinceramente, no estaría de más que, al igual que la Ampliación Norte o la Terminal Norte del puerto de Valencia reciben el respaldo contundente del Consistorio (último ejemplo: la Noche de la Economía Valenciana de Cámara Valencia donde fueron protagonistas en los discursos de María José Catalá y José Vicente Morata ), la ZAL reapareciera en el discurso institucional valenciano para reclamar su urgencia y utilidad.

Mientras tanto, regresamos a la cotidianidad de la actividad logística valenciana que esta semana tiene los ojos puestos en Bolonia, ciudad a la que se ha trasladado una destacada delegación de empresas del tile español para participar en la feria CERSAIE.

La industria azulejera y cerámica no está en su mejor momento. No lo esconden. Las empresas llevan sufriendo las consecuencias de la crisis energética desde finales de 2021. “En 2022 la factura energética ha supuesto más del 30% de la facturación del sector, es decir de cada 10 euros que facturamos más de 3 van directos a pagar la energía”, nos reconocía el presidente de ASCER, Vicente Manuel Nomdedeu.

En este escenario, la comercialización del producto ha quedado relegada a un segundo plano ya que las empresas están centradas en sobrevivir. En consecuencia los descensos en los volúmenes de ventas (producto) y compras (materias primas) del sector son notables, hasta niveles preocupantes, y los eslabones de la cadena logística intervinientes en la actividad están más que preocupados. Puertos y transportistas, los que más. El sector cerámico es responsable del movimiento de millones de toneladas por Valencia y Castellón. No hablamos de minucias y su afección al PIB español es directo. Las soluciones están encima de la mesa, al menos las fabricantes las han puesto ahí, esperemos que quienes pueden hacer algo, lo hagan. Ya van tarde, pero no hacer nada sería una irresponsabilidad.