madrid. “La logística ha dejado de ser una commodity para convertirse en una ventaja competitiva”, afirmó Francisco Aranda durante la jornada sobre innovación y transformación digital del SIL Si durante años su éxito consistió precisamente en pasar desapercibida cuando todo funcionaba correctamente, la pandemia, las crisis globales de suministro y la creciente complejidad de los flujos comerciales han cambiado definitivamente esa percepción.
“La logística es un sector en el que cuando todo funciona bien nadie te felicita”, recordó Aranda al inicio de su intervención. Sin embargo, considera que esa realidad ha cambiado. “Hoy la sociedad entiende que detrás de cada producto que llega a tiempo existe una enorme labor de planificación, predicción y gestión de cadenas de suministro”.
Aranda presentó algunos de los principales resultados del informe “Automatización y Robótica 2026”, elaborado por UNO junto a C de Comunicación, que refleja hasta qué punto las empresas logísticas están intensificando sus inversiones tecnológicas.
El dato más significativo es que el 95% de las compañías del sector prevé acelerar sus inversiones en transformación digital durante este mismo año.
“Las empresas saben que digitalizarse ya no es una opción”, señaló. No obstante, insistió en que la digitalización no debe entenderse como una cuestión de moda tecnológica. “No se trata de incorporar herramientas porque sí, sino porque mejoran la operativa, aumentan la eficiencia y nos hacen más competitivos”.
La productividad se ha convertido en el gran objetivo empresarial tras un ejercicio marcado por la pérdida de rentabilidad. Según recordó, el sector registró una caída del 2,86% en sus márgenes durante el último año, un dato recogido por el Banco de España. “Las inversiones han sido muy intensas y los procesos de adaptación necesitan tiempo para madurar. Ahora el reto es recuperar rentabilidad a través de una mayor productividad”.
Por otro lado, las previsiones de inversión reflejan la dimensión del cambio que está experimentando la logística española ya que el estudio revela que el 72% de las empresas prevé destinar hasta un millón de euros a proyectos de digitalización durante los próximos tres años, mientras que un 11% contempla inversiones que podrían alcanzar los seis millones de euros.