BARCELONA. Se trata de una tramitación compleja, cuyo proceso se prevé que comience el segundo trimestre de 2026, con la elaboración de los estudios previos que incluirá un profundo análisis de repercusiones ambientales.
Aena inició en 2025 el camino para definir el futuro de la principal infraestructura aeroportuaria de Catalunya con la licitación de los trabajos técnicos para redactar el nuevo Plan. El objetivo es disponer de un marco actualizado que permita dar respuesta al crecimiento de la demanda aérea, reforzar el papel intercontinental del aeropuerto y garantizar su competitividad a largo plazo, todo teniendo en cuenta las exigencias medioambientales del espacio.
Precisamente, Aena reconoce que el proceso requerirá una Evaluación Ambiental Estratégica de gran alcance, condicionada por la proximidad de espacios naturales protegidos y por la necesidad de analizar las alternativas posibles. Este enfoque obligará a un diálogo continuo con las administraciones competentes y con la Comisión Europea, lo que explica un calendario dilatado que sitúa la aprobación definitiva del Plan Director a finales de 2029.
Hasta entonces, los trabajos se centrarán en la definición de escenarios de crecimiento, necesidades operativas y posibles actuaciones sobre pistas, terminales y áreas logísticas, siempre bajo el principio de compatibilizar el desarrollo del aeropuerto con la preservación ambiental. Una vez aprobado el documento, se abrirá una nueva fase que incluirá la obtención de suelos, la ejecución de medidas compensatorias y, posteriormente, el inicio de las actuaciones constructivas.
Este proceso se desarrolla en paralelo a las inversiones ya comprometidas por Aena en El Prat, destinadas a la modernización de las terminales, la mejora de la experiencia del pasajero y la incorporación de nuevas tecnologías. El nuevo Plan Director aspira así a convertirse en la herramienta clave para ordenar el crecimiento futuro del aeropuerto y consolidar su papel como nodo estratégico del sistema aeroportuario español y europeo.