OSLO. Las tarifas de la carga aérea a largo plazo apuntaban a una caída de entre el 5% y el 10% para todo el año 2026. Sin embargo, ahora se prevé un incremento de entre el 5% y el 15%, impulsado principalmente por el shock en la cadena de suministro que provocó la escalada del conflicto en Oriente Medio en febrero, tal y como ha señalado Xeneta, plataforma de inteligencia de tarifas de flete marítimo y aéreo.
La escalada del conflicto en Oriente Medio el 28 de febrero eliminó de golpe el 12% de la capacidad mundial de carga aérea. Este factor lastró el crecimiento de la oferta global de carga aérea, que se limitó a apenas un 1% durante el primer semestre de 2026. En paralelo, la demanda repuntó un 4% en el mismo periodo, superando la previsión inicial del 2% al 3% para todo el año.
Este desequilibrio entre oferta y demanda disparó las tarifas de forma generalizada. Los precios globales de la carga aérea —que combinan el mercado spot y los contratos a largo plazo— aumentaron un 17% interanual en el primer semestre de 2026, subraya Xeneta.
Niall van de Wouw, director de Carga Aérea de Xeneta, señaló: “El 27 de febrero habría apostado a que los Países Bajos ganarían el Mundial antes de jugarme mi dinero a que las tarifas aéreas subirían un 40%. Y sin embargo, eso fue lo que ocurrió: las tarifas spot globales se dispararon cerca de un 40% interanual en mayo. Aunque los precios al contado se están estabilizando ahora, no están cayendo”.
“La demanda sigue desafiando las leyes de la gravedad. A pesar de todas las adversidades, el mercado ha movido más volumen que el año pasado; el motor sigue en marcha y es algo realmente notable”, continuó van de Wouw.
“Los cargadores deben anticipar que el crecimiento de la demanda se modere durante la segunda mitad del año, mientras la capacidad continúa recuperándose de las disrupciones en Oriente Medio. A medida que ambas curvas converjan, los fundamentos del mercado deberían volver a inclinarse a favor del cargador... pero ya hemos estado en esta situación antes, así que no hay que dar nada por sentado”, concluye.
Para Van de Wouw, el año 2026 vuelve a demostrar el valor estratégico del transporte de mercancías por avión para la resiliencia de las cadenas de suministro globales. “Los ataques con misiles cerraron de la noche a la mañana importantes nodos aéreos en Oriente Medio, en lo que representa el shock más grave y repentino a la capacidad de carga aérea que se recuerda. La pandemia de Covid-19 pudo haber sido un impacto mayor, pero a diferencia de esta crisis, se desarrolló de forma gradual”.
“Mientras que los servicios marítimos apenas empiezan a reactivarse a cuentagotas a través del Estrecho de Ormuz, los vuelos chárter de carga aérea volvieron a operar en cuestión de días. El sector de la carga aérea no puede controlar su propio destino, pero reacciona con rapidez y ofrece una velocidad y resiliencia que otros modos de transporte sencillamente no pueden replicar, apunta van de Wouw.