Los indicadores relacionados con la logística y el transporte continuaron mostrando una evolución positiva, aunque menos intensa que la observada meses atrás. El índice de carga aérea alcanzó los 102,2 puntos, mientras que el correspondiente al transporte marítimo de contenedores se situó en 102,4 puntos, ambos claramente por encima de la tendencia de largo plazo. También resultó significativa la evolución del índice de pedidos de exportación, considerado uno de los mejores indicadores adelantados del comercio mundial.
Este componente registró 100,5 puntos, manteniéndose ligeramente por encima de la línea de equilibrio y sugiriendo que la demanda internacional continúa creciendo, aunque de forma moderada. En contraste, otros sectores mostraron una evolución más débil. El índice de materias primas agrícolas descendió hasta los 98,9 puntos y el de productos de automoción quedó en 99,8 puntos, ambos ligeramente por debajo de la tendencia. Pese a ello, la OMC considera que el conjunto de indicadores sigue transmitiendo una imagen de estabilidad y resiliencia del comercio internacional. Según el organismo, la combinación de unos flujos logísticos todavía expansivos, unos pedidos exteriores positivos y el impulso tecnológico asociado a la inteligencia artificial permite mantener una perspectiva razonablemente favorable para la evolución del comercio global de mercancías durante el presente ejercicio.
La lectura agregada de estos datos es relevante para el sector logístico-portuario, ya que tanto la carga aérea como el tráfico de contenedores suelen anticipar cambios en los flujos comerciales globales. Aunque la OMC aprecia una cierta pérdida de dinamismo respecto a los máximos recientes, la permanencia de estos indicadores por encima de 100 puntos refleja que el comercio global sigue creciendo y que, por el momento, no existen señales de una contracción significativa de la actividad.