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La OMC constata la resistencia del comercio mundial pese a la incertidumbre geopolítica y el alza de los precios de la energía

La demanda ligada a la IA sostiene el comercio mundial a pesar del conflicto en Oriente Medio

El último Barómetro sobre el Comercio de Mercancías de la OMC confirma que el comercio mundial mantiene una evolución positiva en 2026, aunque muestra señales de moderación por el impacto de la crisis en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía.

BILBAO. El comercio mundial de mercancías mantuvo un comportamiento más sólido de lo esperado durante los primeros meses de 2026, según el Barómetro sobre el Comercio de Mercancías publicado el pasado viernes por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El indicador se situó en 101,7 puntos en abril, por encima de la referencia de 100, lo que indica que los intercambios comerciales continúan creciendo por encima de la tendencia histórica, aunque a un ritmo más moderado que a comienzos de año.

La OMC mantiene una previsión de crecimiento del comercio global del 1,9% para 2026 en su escenario central

La OMC destaca que el volumen del comercio mundial sigue mostrando capacidad de resistencia pese a los efectos del conflicto en Oriente Medio y a la persistencia de unos precios energéticos elevados. El valor actual del barómetro desciende ligeramente respecto a los 102,3 puntos registrados en enero, un dato que apunta a una posible desaceleración gradual de la actividad comercial global.

Adelanto de compras

Uno de los factores que explica este comportamiento fue el fuerte crecimiento registrado durante el primer trimestre de 2025, cuando numerosos importadores adelantaron compras ante la previsión de nuevas subidas arancelarias. Posteriormente, el crecimiento perdió intensidad, aunque se mantuvo por encima de las previsiones gracias al auge de la demanda de productos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial.

La Secretaría de la OMC mantiene una previsión de crecimiento del comercio mundial de mercancías del 1,9% para 2026 en su escenario central. No obstante, estima que el aumento de los costes energéticos podría reducir esa tasa al 1,4%, mientras que una inversión sostenida en tecnologías de inteligencia artificial añadiría hasta medio punto porcentual adicional al crecimiento previsto.

Transporte y pedidos mantienen el pulso

Los indicadores relacionados con la logística y el transporte continuaron mostrando una evolución positiva, aunque menos intensa que la observada meses atrás. El índice de carga aérea alcanzó los 102,2 puntos, mientras que el correspondiente al transporte marítimo de contenedores se situó en 102,4 puntos, ambos claramente por encima de la tendencia de largo plazo. También resultó significativa la evolución del índice de pedidos de exportación, considerado uno de los mejores indicadores adelantados del comercio mundial.

Este componente registró 100,5 puntos, manteniéndose ligeramente por encima de la línea de equilibrio y sugiriendo que la demanda internacional continúa creciendo, aunque de forma moderada. En contraste, otros sectores mostraron una evolución más débil. El índice de materias primas agrícolas descendió hasta los 98,9 puntos y el de productos de automoción quedó en 99,8 puntos, ambos ligeramente por debajo de la tendencia. Pese a ello, la OMC considera que el conjunto de indicadores sigue transmitiendo una imagen de estabilidad y resiliencia del comercio internacional. Según el organismo, la combinación de unos flujos logísticos todavía expansivos, unos pedidos exteriores positivos y el impulso tecnológico asociado a la inteligencia artificial permite mantener una perspectiva razonablemente favorable para la evolución del comercio global de mercancías durante el presente ejercicio.

La lectura agregada de estos datos es relevante para el sector logístico-portuario, ya que tanto la carga aérea como el tráfico de contenedores suelen anticipar cambios en los flujos comerciales globales. Aunque la OMC aprecia una cierta pérdida de dinamismo respecto a los máximos recientes, la permanencia de estos indicadores por encima de 100 puntos refleja que el comercio global sigue creciendo y que, por el momento, no existen señales de una contracción significativa de la actividad.

La IA marca diferencias

La principal novedad del barómetro de junio es el extraordinario comportamiento del índice de componentes electrónicos, que alcanzó los 105,5 puntos y se convirtió en el indicador más dinámico de todos los analizados por la OMC. Este dato reflejó el fuerte aumento de la demanda mundial de semiconductores, chips, procesadores y otros componentes esenciales para el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial. La organización considera que el impulso inversor asociado a la IA está actuando como uno de los principales motores del comercio internacional en un contexto caracterizado por la incertidumbre geopolítica. De hecho, la demanda tecnológica compensó parcialmente los efectos negativos derivados del conflicto en Oriente Medio y de la subida de los precios energéticos. La importancia de este fenómeno es tal que la OMC estima que la continuidad de las inversiones en IA podría aportar hasta 0,5 puntos adicionales al crecimiento del comercio mundial de mercancías durante 2026. El comportamiento de los componentes electrónicos se ha convertido así en uno de los principales indicadores adelantados de la evolución futura de los intercambios comerciales internacionales.