Asetrabi y la Diputación Foral de Bizkaia han cerrado este jueves en Bilbao su ciclo de jornadas técnicas de otoño con una sesión sobre seguridad vial en el transporte de mercancías, en la que expertos de los sectores público y privado han coincidido en que las infraestructuras y la formación de los chóferes son clave en la reducción de la siniestralidad.
La Asociación Empresarial de Transportes de Bizkaia (Asetrabi) y la Diputación Foral de Bizkaia (DFB) han celebrado en el Colegio de Ingenieros de Caminos de Euskadi en Bilbao una sesión centrada en la mejora de la seguridad vial en el transporte, tras dedicar el 30 de octubre otra a la conservación y optimización de las infraestructuras viarias.
Jon Larrea, director general de Innovación y Gestión Viaria de la DFB, ha subrayado en la apertura la importancia de “ir consolidando ámbitos de colaboración que suponen un beneficio mutuo” entre administraciones y sector del transporte. Ha explicado que la red de carreteras es “el aparato circulatorio de Bizkaia”, un soporte vital para el progreso y la cohesión del territorio que “hay que cuidar”, y ha insistido en que para una red segura, fiable y cómoda es necesario tanto el gestor, que debe “conservar y mejorar las infraestructuras”, como el usuario, que ha de hacer “un uso adecuado” para reducir el deterioro y mejorar la seguridad vial.
“Transporte, infraestructura y seguridad vial son un único sistema y si una pieza falla, el resultado se mide en víctimas”, ha señalado Pilar Trueba, de la Diputación Foral de Bizkaia
En la ponencia inaugural, “Gestión de la seguridad vial en las carreteras de Bizkaia”, Pilar Trueba , jefa de Servicio de Seguridad Vial, Mejora y Modernización de la DFB, ha señalado que “transporte, infraestructura y seguridad vial son un único sistema y si una pieza falla, el resultado se mide en víctimas”.
Cambio de paradigma
Trueba ha advertido del cambio de paradigma con la Visión Cero y el Sistema Seguro, por el que la mortalidad vial se considera “un problema de salud pública” y ya no se culpa solo al conductor, sino que se exigen “vehículos seguros, velocidades seguras y carreteras seguras”, junto con una atención postaccidente rápida.
En la primera mesa redonda, “Movilidad segura y sostenible: políticas públicas, estrategias, formación y sensibilización”, Estíbaliz Olabarri, directora de Tráfico del Gobierno Vasco, ha defendido que la formación y la sensibilización son esenciales para reducir la siniestralidad, especialmente entre motoristas y jóvenes.
“La clave está en la formación”
En la mesa redonda “Movilidad segura y sostenible: políticas públicas, estrategias, formación y sensibilización”, Juan Antonio Figueroa, de CEFTRAL, ha defendido que la palabra clave en la seguridad vial es “la formación”. Figueroa ha señalado que se han modernizado carreteras y vehículos, pero que “por muy buenas carreteras, muy buena gestión y muy buenos vehículos” no basta si “no se forma al principal actor, el conductor profesional”.
Asimismo, ha recordado que vivimos en una época de inmediatez que lleva a muchos conductores a rodar de noche bajo presión de tiempos, competencia y costes, y ha admitido que “conducir con esto no es bueno”, al tiempo que ha insistido en que el componente humano es “fundamental” y que la única técnica eficaz para evitar accidentes de camiones, como la tijera, es “la prevención”, concluyendo que la formación inicial y continua del conductor es “la base” para reducir riesgos en el transporte.
Por último, la segunda mesa redonda, “Contribución de la tecnología y la digitalización en la prevención de accidentes”, moderada por Iratxe García Gil, directora del Instituto Vasco de Logística (IVL), ha contado con las intervenciones de Sara Pignau, directora técnica de Basqueccam; Fernando Zubillaga, gerente del Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi, y Joshué Pérez Rastelli, subdirector del Grupo de Transporte y Movilidad Sostenible de CEIT.
6.000 camiones al día en el Puerto de Bilbao
Pilar Trueba, jefa de Servicio de Seguridad Vial, Mejora y Modernización de la DFB, detalló que Bizkaia registra “dos muertes por cada 10⁹ vehículos-kilómetro”, aproximadamente la mitad que el Estado y por debajo de la media europea, pero advirtió de que sería “un gran error” conformarse, porque las víctimas graves se estancan y “la mitad de los fallecidos son motoristas”, un colectivo sobreexpuesto. Además, recordó el Decreto Foral 80/2014 y destacó la aprobación en 2025 del nuevo DF 70/2025, que “alinea Bizkaia con las nuevas directivas europeas”, extiende los procedimientos de seguridad vial a todo el ciclo de vida de las carreteras, incorpora ciencia de datos al análisis de riesgos y “vuelve a poner el foco en el factor humano” para minimizar las consecuencias del error humano. Pilar Trueba explicó que una parte muy importante de la movilidad en Bizkaia “corresponde al transporte de mercancías”, subrayando que los camiones “son una minoría en número de vehículos, pero una mayoría en lo que hace posible que Bizkaia funcione” y destacó el papel del Puerto de Bilbao como un “polo logístico muy importante” por el que “entran y salen 6.000 camiones al día” y donde “uno de cada cuatro vehículos que acceden al puerto es un vehículo pesado”.
Además, señaló que la red preferente, que solo supone el 20% de la red foral, soporta entre el 60% y el 70% del tráfico y es el verdadero “campo de juego” de los pesados. En cuanto a accidentalidad, indicó que los accidentes con pesados representan alrededor del 10% del total y el 6–7% de los accidentes con víctimas, pero advirtió que el índice de mortalidad en siniestros con pesados es “2,5 a 3 veces mayor que el índice global”. Trueba añadió que la mayoría de accidentes se producen en “condiciones favorables, de día y con superficie seca”, y que el factor humano clave es la “conducción distraída o desatenta”, presente en uno de cada cinco accidentes con pesados y en uno de cada tres con víctimas, por lo que reclamó afinar la gestión de estos escenarios junto al sector del transporte.