La industria cerámica sigue atravesando un período complejo. Por un lado, la inestabilidad internacional provoca la caída de las exportaciones en mercados tradicionales. Por otro, el aumento de los costes pone en riesgo la rentabilidad de las empresas. Y esto, consecuentemente, tiene su reflejo en el transporte por carretera.
VALENCIA. El transporte por carretera de mercancías vinculado al sector cerámico está inmerso en un período de incertidumbre. La subida del gas y, consecuentemente, el aumento de los costes para las fábricas azulejeras, y la bajada de la actividad de los últimos meses hace que la actividad del transporte no sea todo lo positiva que cabría esperar. A esto hay que sumar el descenso de las ventas sufridas en mercados anteriormente tan potentes como Estados Unidos e Israel, a pesar de que otros países como Argelia hayan repuntado en los últimos meses.
Más del 90% de la producción nacional de la industria cerámica se concentra en la provincia de Castellón, por lo que su actividad “es vital para nuestro sector”, tal y como reconoce la secretaria general de la Asociación Empresarial Castellonense de Transportes de Mercancías por Carretera (ACTM), Lara San Miguel. “Al revés sucede lo mismo, el sector del azulejo y la cerámica necesitan los camiones para mover sus mercancías. La dependencia, por lo tanto, es total”, recuerda.
La actividad durante el pasado mes de julio se mantuvo estable, pero en agosto y septiembre se ha constatado un descenso, según San Miguel. “El transporte sufre los vaivenes que afectan a la industria cerámica, por una parte, y por otra sufrimos una gran presión por los costes de los carburantes que desde enero han subido un 40%, y ya representa el 40,7% de los costes fijos de las empresas”.
Las principales asociaciones de transportistas con un fuerte vínculo con la industria cerámica constatan un descenso de su actividad en los últimos meses
Además, Lorena Ballester, vicepresidenta de FVET-Puerto, añade, además de esa inestabilidad y el aumento de los costes, una variable de carácter interno de la industria cerámica, y no es otro que la adaptación a esta situación y la búsqueda de nuevos mercados, apostando en mayor medida por productos de mayor calidad y valor añadido frente a una competencia internacional muy fuerte en los segmentos de menor precio. Con todo, aunque Ballester reconoce que “los niveles de actividad se han mantenido relativamente estables durante buena parte del año, en los últimos meses sí hemos percibido una cierta ralentización”.
Víctor González, presidente de Fenatport, incide en la bajada de actividad de los últimos meses, sobre todo por “el hecho de que los mercados tradicionales de la industria están viéndose afectados por la inestabilidad internacional”. No obstante, espera que tras la celebración de certámenes como Cersaie o TECNA haya una revitalización de los contactos comerciales que se traduzcan en un aumento de la producción y, por tanto, de los servicios de transporte.
Previsiones
Ante este escenario tan inestable, es prácticamente imposible para las empresas de transporte hacer previsiones y, por tanto, poder planificar de una manera más eficiente sus servicios. Para la ACTM, es difícil predecir cómo se comportarán los flujos de carga en el sector cerámico y en el sector del transporte. “Dependerá de la evolución de la producción, condicionada por el precio del gas y la inestabilidad geopolítica”, afirma Lara San Miguel, sobre todo porque alrededor de tres cuartos de esa producción se destina a la exportación.
La celebración de certámenes como Cersaie o TECNA podría suponer un aumento de la producción y, por tanto, de los servicios de transporte
En similares términos se pronuncia Lorena Ballester, que matiza que una de las principales dificultades es precisamente la falta de visibilidad sobre la evolución de los volúmenes. “Las empresas transportistas trabajan habitualmente con una planificación a muy corto plazo y, en muchos casos, reciben información prácticamente de un día para otro”. Normalmente, los últimos meses del año suelen registrar un mayor volumen de operaciones, “pero en el contexto actual resulta complicado realizar previsiones, dependemos en gran medida de la evolución de las exportaciones y de unos mercados internacionales especialmente inciertos”.
El transporte por carretera no se ve condicionado únicamente por la situación intrínseca del sector cerámico, sino que hay otros parámetros operativos que inciden en el día a día de los operadores de transporte. Según Lara San Miguel, “los transportistas sufrimos tardanzas a la hora de cargar las mercancías debido a la falta de planificación muchas veces y otras por la rigidez de los horarios”. Esto afecta, tal y como recuerda la secretaria general de ACTM, a los tiempos de conducción y descanso, la conciliación de la vida familiar o la vuelta al lugar de trabajo.
Transportistas y cargadores deberán cumplir con la obligación de digitalizar el documento de control a partir del 5 de octubre de este año
“Los transportistas no pueden ni deben quedarse “tirados” por situaciones ajenas a su propio trabajo, que es conducir”, insiste, “y una medida fundamental es reducir las esperas en los centros de carga”.
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Lara San Miguel
Secretaria general de ACTM
“El transporte sufre los vaivenes que afectan a la industria cerámica, por una parte, y por otra sufrimos una gran presión por los costes de los carburantes que desde enero han subido un 40%”
Para Lorena Ballester, la situación es algo más positiva, ya que “ha mejorado notablemente” respecto a años anteriores. “En estos momentos no estamos detectando problemas generalizados de colapsos o tiempos de espera excesivos como los que se produjeron en determinados momentos del pasado”, asegura la vicepresidenta de FVET-Puerto, que además recalca que en términos generales “existe una buena organización y comunicación entre los diferentes actores de la cadena logística, y se están respetando medidas importantes para el transportista, como el pago de las paralizaciones o la aplicación de la cláusula de revisión del combustible”.
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Lorena Ballester
Vicepresidenta de FVET-Puerto
“En el contexto actual resulta complicado realizar previsiones, dependemos en gran medida de la evolución de las exportaciones y de unos mercados internacionales especialmente inciertos”
Similar análisis realiza Víctor González, que además pone en valor “el esfuerzo que realizan las empresas cerámicas a la hora de digitalizar algunos procesos clave en las operativas de carga y descarga”. Aunque en ocasiones puede resultar “farragoso” para el transportista debido a los diferentes sistemas que utilizan las empresas productoras, el presidente de Fenatport hace un balance positivo de la reducción de los tiempos de espera a nivel general en las zonas productivas y logísticas, gracias sobre todo al Documento de Control de Carga y los “procesos de digitalización, que permiten una mejor organización tanto para la propia azulejera como para la empresa de transporte: se optimizan los muelles y se reducen los tiempos de espera”.
Con todo, este proceso, según Lara San Miguel, aún no se ha llevado a cabo de forma generalizada, y recuerda que transportistas y cargadores deberán cumplir con la obligación de digitalizar el documento de control a partir del 5 de octubre de este año, “un hito para iniciar un camino hacia una cadena logística más digitalizada, ordenada y rentable”.
Margen de mejora
Para la secretaria general de ACTM, “es fundamental también que de una vez se reduzcan los tiempos de espera en los centros de carga, que se mejore la planificación de expediciones, así como los plazos de pago”, e incide en la importancia de la aplicación de la cláusula del combustible, obligatoria desde 2022: “Desde este mes la actualización de la cláusula del gasóleo debe efectuarse en cada periodo de facturación. Además, exige que el importe correspondiente a la variación del combustible aparezca desglosado en la factura”.
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Víctor González
Presidente de Fenatport
“Los procesos de digitalización permiten una mejor organización tanto para la propia azulejera como para la empresa de transporte: se optimizan los muelles y se reducen los tiempos de espera”
Lorena Ballester incide en que uno de los campos en los que más se debe avanzar es en la capacidad de planificación. Actualmente las empresas de transporte tienen muy poca información sobre los volúmenes de trabajo previstos y eso obliga a gestionar prácticamente a ciegas los recursos necesarios. “Poder anticipar con mayor margen los picos de actividad o las reducciones de volumen permitiría organizar mejor las flotas, los conductores y las operativas y, en definitiva, prestar un servicio más eficiente”, afirma.
Víctor González, por su parte, reconoce que el trato hacia los conductores ha evolucionado positivamente en fábricas y zonas logísticas, aunque “queda margen de mejora”.
Ante el actual escenario tan inestable, es muy complicado para las empresas de transporte hacer previsiones y poder planificar de una manera más eficiente sus servicios
No obstante, el presidente de Fenatport lanza una advertencia que tiene que ver sobre todo con el transportista autónomo: “Si se mantienen esos altibajos en los flujos de carga, es complicado fidelizar conductores y profesionales en este sector y sobre todo en la actividad portuaria. Si esta situación de irregularidad se mantiene en el tiempo, puede ocurrir que algunos transportistas autónomos dejen de prestar servicio en entornos portuarios porque no les es rentable”.
Actualmente las empresas de transporte tienen muy poca información sobre los volúmenes de trabajo previstos y eso obliga a gestionar prácticamente a ciegas los recursos necesarios
Para González, una de las soluciones sería hacer más eficientes los procesos de carga y descarga: “De esta manera, el transportista podría incrementar el número de servicios en época de más trabajo con los que lograr ciertas reservas con las que poder afrontar períodos de menor trabajo”. En ese sentido, el presidente de Fenatport insta a que toda la cadena logística, incluidos los transportistas, apuesten por esa eficiencia.
Los costes de explotación, al alza
Una de las principales preocupaciones del sector del transporte por carretera es el aumento desmesurado de los costes. Según los datos más recientes de los Observatorios de Costes, Precios y Actividad del transporte de mercancías por carretera, en lo referente a los costes de explotación de la actividad, hasta el 31 de julio de 2026 se produjo un importante crecimiento de los costes de explotación, habiéndose producido un incremento medio en este trimestre de los costes en relación al mismo trimestre del año anterior.
En concreto, el coste de los carburantes ha incrementado un 14,4% anual, así como en seguros con una subida anual del 4,5 %. Así el coste unitario por kilómetro recorrido para un vehículo articulado de carga general queda establecido en 1,42 euros por kilómetro y de 1,67 euros por kilómetro cargado. En dicho trimestre la partida del combustible en el total de la estructura de costes representa el 31,7% del total de los costes de explotación para un vehículo articulado de carga general; mientras que la partida de personal y dietas supone un 32,4% del total de los costes.
Por tanto, tomando como base todos estos parámetros, el coste anual de explotación de un vehículo articulado de carga general representaba a 31 de julio un importe total de 170.875,68 euros.
En lo que se refiere a los precios percibidos por las empresas transportistas, en el segundo trimestre de 2026 se ha producido un aumento anual en comparación con el mismo trimestre del año anterior del 5,9%, con un comportamiento positivo para los diferentes segmentos de transporte en función de la distancia recorrida.
Así, en transportes de hasta 50 kilómetros la variación es del 2%; de 50 a 100 kilómetros del 6,6%; en recorridos entre 100 y 200 kilómetros la variación es del 6,7%; mientras que de 200 a 300 kilómetros es del 8,5%. En recorridos de más de 300 kilómetros el cambio es del 6,9%.
En cuanto a la actividad desarrollada, tomando como base la encuesta permanente que semanalmente hace el Ministerio de Transportes a 1.000 transportistas de todos los sectores y especialidades, se constató este segundo trimestre de 2026 un incremento de la actividad, rompiendo la tendencia negativa del trimestre anterior. Así en toneladas-kilómetros producidas durante el segundo trimestre de 2026 en relación con el mismo período del año anterior se produce un incremento medio del 9,4,%, con datos positivos en transporte intraregional (6,3%), en transporte nacional (9,7,%) y en transporte internacional (10,7%). En toneladas transportadas se produce un incremento medio del 7,4%, con incrementos positivos en concreto del 5,9 % en transporte intrarregional, del 11% del transporte nacional y en transporte internacional (6% más).