¿Cuál es su palabra logística favorita?
“Entregado”. De todas las tareas imprescindibles para un buen funcionamiento de las cadenas logísticas, lo que da lugar a su propia existencia es el hecho de que una mercancía ha de ser entregada en tiempo, forma y lugar. Además, define muy bien la principal divisa de las empresas de transporte, el hecho de “cumplir su misión”, de ser eficaces.
¿Tiene algún apodo?
No soy consciente de tener ninguno, quizá porque para ello sería necesaria mucha mayor notoriedad entre los colegas del sector.
Ciudad pendiente de visitar.
Diría que Bolonia -me encanta Italia en general- por la historia y la aureola de sabiduría que envuelve aún hoy dicha ciudad, así como su ligazón con la historia de nuestro propio país.
Una ciudad para vivir.
Granada, en España, y Cartagena de Indias si hay que elegir una del resto del mundo.
Un libro.
“Camino de servidumbre” de F. A. Hayek. Su contenido data de la primera mitad de la II GM y, sin embargo, creo que mantiene plena vigencia y puede ser ya considerado un clásico del pensamiento. Debería ser de lectura obligatoria en Bachillerato. Si se tratase de reírnos un poco de nosotros mismos, tal vez elegiría “Sin noticias de Gurb”, de Eduardo Mendoza.
Una película o serie.
“House of cards”, con Robin Wright y Kevin Spacey.
Un cantante/grupo/disco.
“The Joshua Tree”, de U2
Un cuadro o escultura.
No tengo duda en esto: “La Pietá” de Miguel Ángel. Creo que ante ninguna obra de arte de las que haya podido ver en directo me ha invadido nunca una emoción tan intensa.
Un vicio.
La pereza. Llevo demasiados años sin poder permitírmela..
Una manía.
Huir de las fiestas de disfraces.
Una pasión.
Aprender y descubrir.
Una persona a la que admire.
Leonardo da Vinci, por esa capacidad de aprender, descubrir y además enseñar.
Un personaje de ficción.
Puestos a elegir me decanto por Zeus, un dios, sí, pero tan cargado de incoherencias, caprichos y apetitos como para ser casi el prototipo de un ser humano del Mediterráneo.
Un animal.
El delfín. No sólo me resulta bello, ágil, poderoso y hasta simpático, sino que es un excelente ejemplo de cómo ser todo ello con éxito, precisamente en un medio que, de principio, no le es favorable ni siquiera para algo tan básico como es respirar.
¿Toca algún instrumento?
Para fortuna de quienes me rodean, no, no toco ningún instrumento musical. Seguramente sería muy feliz si tuviese la habilidad de tocar la guitarra.
¿Cómo se llama el grupo de whatsapp de sus amigos?
Voy a seleccionar uno que se titula “Sky 4”: somos 4 y lo creamos tras una visita a un rascacielos.
Cuando era niño, ¿qué quería ser de mayor?
Piloto de avión de combate. Y no sólo de niño, no. Aún me encantaría poderlo ser.
Y en su próxima vida, ¿qué querrá ser?
No lo tengo pensado. Dejemos a la diosa Fortuna, quizá ella logre que me vea pilotando un avión con empuje suficiente para acelerar en vertical.
¿Picking o packing?
“Picking”. Lo otro es mucho más engorroso y con menos sorpresas, más rutinario.
¿20 o 40 pies?
Pues sería 20 pies. Con un par de ellos puedes tener los 40, pero a la inversa no es posible.
¿Ha pedido algún autógrafo en su vida?
No, autógrafo en sentido literal no, pero a un par de autores les pedí dedicarme y firmar sus libros. Uno es Juan Ramón Rallo y el otro es el director de Diario del Puerto.
¿Cuál es su masa máxima autorizada?
Menos cinco kilos.
Díganos una persona a la que nombraría ministro o ministra de Transportes.
Ni hablar, eso supondría que estaría en condiciones de nombrarlo y, por lo tanto, estaría al frente del Gobierno, y eso no es para mí.
¿Su mejor marca personal?
Vuelvo a la respuesta número uno. Si algo me caracteriza es la entrega. Si hago algo me entrego a ello tanto por la tarea que represente, como por las habilidades que haya que poner en juego o las personas del equipo. Sí, la entrega puede que sea mi mejor marca empatada quizá con la innovación.
Cuando no piensa en logística, ¿qué es lo que más le gusta hacer?
Charlar con amigos en una terracita, con buen clima, tomando unas cervezas, con algo que picar, por supuesto, y pensando o no en logística.
¿Qué prefiere, fletar o flotar?
Flotar, para fletar ya habrá tiempo.
¿Qué le infunde más temor?
Me aterra el comportamiento de la gente cuando actúa como masa y la capacidad de algunos para manipular ese comportamiento.
Si tuviera que trabajar directamente en un eslabón concreto de la cadena logística, ¿cuál elegiría?
Transporte por carretera. No hay casi ninguna cadena logística que no tenga un componente de este tipo. Va mucho conmigo la flexibilidad, capilaridad y libertad que la carretera puede aportar.
¿Su máxima en la vida?
No es muy original, pero sería estupendo que fuese más común. “No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti”.
Le apasiona el sector logístico porque...
Porque en efecto soy una persona apasionada, y creo que en este mundillo el porcentaje de personas que viven apasionadamente las tareas y los logros de la logística es más alto que casi en ningún otro, quizá porque resulte tan “invisible” para el resto de la sociedad.