MADRID. Los trabajos de Adif para adecuar la línea Madrid-Zaragoza a las dimensiones de los semirremolques de la futura autopista ferroviaria han supuesto durante los últimos meses tanto el corte de la circulación ferroviaria desde Guadalajara hasta el cambiador de ancho de Plasencia de Jalón, como la supresión de la tensión de la catenaria.
La reposición de la tensión (3,3 kV), que se lleva a cabo a lo largo del mes de septiembre, permite desarrollar las pruebas necesarias para verificar el correcto funcionamiento de las instalaciones de electrificación tras las modificaciones realizadas.
Asimismo, con la energización de la catenaria se prevé disuadir de nuevos robos de cable como los sufridos durante los últimos meses en estas instalaciones.
Los trabajos de adaptación del gálibo ferroviario de túneles y pasos superiores de la línea convencional Madrid-Zaragoza, con una inversión movilizada de más de 330 millones de euros, han incluido actuaciones en 40 pasos superiores y 26 túneles ubicados en las provincias de Madrid, Guadalajara, Soria y Zaragoza.
En concreto, se han abordado actuaciones en la infraestructura, como la ampliación de sección de túneles y rebajes de plataforma; y la superestructura, con la renovación de traviesas, carriles y balasto en zonas puntuales, así como drenajes y trabajos de electrificación.
En paralelo Adif está llevando a cabo la ampliación de vías hasta los 750 metros en las estaciones Arcos de Jalón (Soria), Sigüenza (Guadalajara), Humanes de Mohernando y Jadraque (Guadalajara), Paracuellos-Sabiñán, Morés y Épila (Zaragoza).
Asimismo, se trabaja en la implantación del Bloqueo Automático Banalizado (BAB) entre Guadalajara y Calatayud, un sistema que garantiza la distancia entre trenes mediante señales y mejora la gestión de la circulación. Igualmente se adecúa la infraestructura en varias estaciones de la línea, contribuyendo igualmente a optimizar el tráfico.
