VALENCIA. Esta cifra supone un incremento del 4,3% en el volumen de transporte en 2025 comparado con 2024, consolidando la posición de liderazgo de Hupac en Europa, con especial relevancia en el corredor transeuropeo Rin-Alpino (TEN-T).
Este crecimiento, traducido en 40.000 envíos adicionales, se sustenta en la resiliencia de su modelo intermodal frente a los constantes desafíos de la red ferroviaria europea.
En su mercado principal, el tránsito transalpino a través de Suiza, Hupac registró un aumento del 4,5% (+24.100 envíos). No obstante, la dirección advierte que este resultado positivo se debe, en gran medida, a la adquisición de tráfico en el eje Bélgica-Italia. Sin esta aportación externa, el volumen a través de Suiza habría encadenado su segundo año consecutivo de caídas debido a las restricciones por obras.
Por su parte, el tráfico transalpino vía Francia y Austria creció un 26,9%, mientras que el sector no transalpino (continental y marítimo) se situó cerca de los 390.000 envíos.
“El desarrollo del volumen es alentador, especialmente ante retos como el cierre total de la línea del Valle del Rin en junio”, destacó Hans-Jörg Bertschi, presidente del Consejo de Administración de Hupac.
A pesar del crecimiento, el rendimiento de las infraestructuras ferroviarias siguió representando un desafío mayúsculo durante el pasado año. Las obras de mantenimiento, los desvíos y los cierres de líneas marcaron la tónica habitual de las operaciones, una tendencia que se prevé que continúe a lo largo de 2026.
El panorama para el presente año sigue marcado por el deterioro de la infraestructura. Hupac se enfrenta a un calendario de cierres logísticos severos: en el caso de Alemania, el cierre de dos semanas en la línea del Valle del Rin en primavera; en Italia, el bloqueo de 5 semanas en verano entre Iselle y Domodossola. Por último, en el eje Troisdorf-Wiesbaden, se prevén desvíos prolongados durante el segundo semestre.
Ante esta situación, Hupac exige a las autoridades ferroviarias garantías mínimas de operatividad, reclamando que las rutas alternativas mantengan al menos el 90% de la capacidad y una coordinación internacional que evite cierres simultáneos en los corredores TEN-T.