MADRID. De esta forma se impulsan los trabajos para poner en servicio todo el tramo de la variante de Torrellano hasta la estación de Alicante, lo que permitirá desmantelar la vía ferroviaria costera entre San Gabriel y Agua Amarga.
Con esta resolución, se confirma la decisión del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de descartar electrificar y cambiar de ancho el tramo de la costa para encaminar de forma provisional los tráficos de mercancías mientras se construye la variante.
En su lugar, las circulaciones de mercancías se desviarán por la línea de alta velocidad Murcia-El Reguerón, tal y como se comprometió el ministro Óscar Puente durante una de sus visitas a la ciudad de Alicante.
La variante de Torrellano forma parte del proyecto de remodelación de la Red Arterial Ferroviaria (RAF) de Alicante, y busca cumplir con los siguientes objetivos: Mejorar las prestaciones de los servicios de Cercanías de la línea C1 Alacant-Terminal – Murcia del Carmen; aumentar la capacidad operativa y la funcionalidad de la Red Arterial Ferroviaria de Alicante y su integración en el Corredor Mediterráneo; crear una conexión ferroviaria directa con el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández y desmantelar la vía de la costa, eliminando la barrera urbanística para abrir la ciudad de Alicante al mar.
La variante ha sido estructurada en dos fases: La primera está concebida para dar servicio al Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, con una estación en el mismo. Este tramo está en la fase de redacción del proyecto constructivo. La segunda dará continuidad a la Fase I hasta llegar a la estación de Alacant-Terminal.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ya emitió el 29 de mayo de 2026 la Resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, por la que se formula la declaración de impacto ambiental favorable al proyecto. La documentación completa de la solución aprobada se encuentra disponible en la web del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
La actuación responde a los objetivos de la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada 2030, encaminada a mejorar la cohesión social, el crecimiento económico y a solventar los problemas reales de movilidad. El modo de transporte ferroviario se alinea con estos objetivos y contribuye a la movilidad sostenible desde el punto de vista social, económico y ambiental.