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España se consolida como hub logístico mientras enfrenta la escasez de talento

  • Última actualización
    03 septiembre 2026 11:12

El sector logístico español, que representa el 9% del PIB y emplea a más de 1,5 millones de personas, está experimentando una transformación sin precedentes. Según el último informe sectorial de la firma global de soluciones de talento Robert Walters, factores como la digitalización, la sostenibilidad y la capacidad de adaptación ante disrupciones, están redefiniendo las prioridades del supply chain.

MADRID. Uno de los mayores retos identificados en el informe del sector logístico en España es la falta de talento cualificado capaz de operar en cadenas de suministro inteligentes y automatizadas. Los perfiles más demandados incluyen directores de operaciones, especialistas en planificación y compras, responsables tecnológicos aplicados a logística (como analistas de datos o expertos en IA), así como gestores con visión estratégica capaces de liderar equipos globales.

“Las empresas logísticas más competitivas serán aquellas que construyan mejor liderazgo, no solo mejores operaciones. Hoy se trata cada vez más de atraer, desarrollar y fidelizar talento capaz de adaptarse a un entorno dinámico”, señala Óscar Martín, manager de la división de selección de perfiles de Industria y Logística de Robert Walters.

España se consolida como un hub logístico internacional gracias a su posición geoestratégica entre Europa, África y América. Este liderazgo refuerza su papel como motor económico nacional e impulsa su capacidad para conectar mercados globales. Sin embargo, el éxito futuro dependerá de cómo las empresas aborden los retos actuales: desde integrar tecnologías avanzadas hasta construir cadenas resilientes y sostenibles lideradas por talento altamente cualificado.

“El sector ha dejado atrás un modelo centrado únicamente en la eficiencia y reducción de costes para enfocarse en la resiliencia. Las empresas están rediseñando sus redes logísticas mediante estrategias como el nearshoring o la diversificación de proveedores, garantizando operaciones estables incluso ante disrupciones externas”, detalla Óscar Martín.

Este cambio también está impulsado por la adopción masiva de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) y las “control towers”, que permiten una visibilidad completa de la cadena de suministro. Estas herramientas no solo mejoran la rapidez de respuesta y reducen errores, sino que también facilitan decisiones basadas en datos para identificar riesgos e ineficiencias antes de que afecten a las operaciones.

Sostenibilidad y comercio electrónico

La presión regulatoria y social está obligando al sector logístico a adoptar prácticas más sostenibles. Las empresas buscan reducir emisiones derivadas del transporte y optimizar las operaciones de última milla, mientras implementan políticas estrictas de trazabilidad y reporting ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).

El crecimiento exponencial del comercio electrónico ha incrementado significativamente la complejidad operativa del sector. La logística de última milla se enfrenta al desafío de equilibrar velocidad, flexibilidad y eficiencia en costes, mientras gestiona un volumen creciente de devoluciones. Este contexto obliga a las empresas a repensar sus modelos operativos para satisfacer las expectativas del cliente sin comprometer su rentabilidad.