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En su “Trade and Development Report” la UNCTAD detecta tensiones financieras, incertidumbre comercial y concentración empresarial

La logística global, ante su nueva fragilidad

El transporte de mercancías, la logística portuaria y las cadenas globales de suministro afrontan riesgos crecientes derivados de la volatilidad financiera, la incertidumbre comercial y la creciente concentración empresarial, amenazando la estabilidad y resiliencia del comercio global, según el escenario que revela la UNCTAD en su informe “Trade and Development Report 2025”.

BILBAO. El “Trade and Development Report 2025” de la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) ofrece una radiografía precisa de los riesgos que atraviesan actualmente el sistema mundial de transporte de mercancías y la infraestructura logística que lo sostiene.

Su conclusión es categórica: el comercio mundial se ha vuelto más vulnerable a la inestabilidad financiera que la propia producción industrial. Según la UNCTAD, “el comercio reacciona con mayor rapidez y severidad que la producción industrial mundial ante un aumento de la volatilidad financiera”.

Esta afirmación, apoyada en evidencia empírica, sintetiza un desplazamiento estructural que afecta a puertos, rutas marítimas y cadenas de suministro en su conjunto.

$!Fuente Trade and Development Report 2025 (Informe sobre Comercio y Desarrollo 2025). UNCTAD.

El informe demuestra que el comercio de mercancías responde casi de inmediato a los shocks financieros. Un incremento repentino en el índice VIX o indicador global de aversión al riesgo, provoca, según la UNCTAD, una caída inmediata del comercio de entre el 0,8% y el 1% en tan solo dos o tres meses, con efectos persistentes durante más de medio año. No se trata una correlación pasajera, sino una nueva lógica de funcionamiento del sistema logístico global, donde la estabilidad financiera es tan relevante como la capacidad portuaria o la disponibilidad de buques.

A ello se suma el papel dominante del dólar. Movimientos bruscos en su valor afectan directamente a “la liquidez global, la provisión de crédito y los costes de la financiación del comercio”.

“Repunte” del comercio

En términos logísticos, esto significa que una apreciación del dólar eleva el coste del trade finance, restringe el acceso a crédito para exportadores y encarece los fletes, comprometiendo la capacidad de los países en desarrollo para mover mercancías a través de los puertos internacionales.

El documento de la UNCTAD constata igualmente un repunte del comercio mundial durante el primer semestre de 2025, impulsado principalmente por dos factores coyunturales: el intento de adelantar exportaciones antes de la entrada en vigor de nuevos aranceles en Estados Unidos y la demanda creciente ligada a inversiones en inteligencia artificial. Según la UNCTAD, el volumen comercial aumentó “en el entorno del 4%” en estos primeros meses del año.

$!Fuente Trade and Development Report 2025 (Informe sobre Comercio y Desarrollo 2025). UNCTAD.

En mercancías, el crecimiento fue igualmente notable, con incrementos interanuales próximos al 4% y picos de actividad en marzo y abril. Sin embargo, la UNCTAD advierte de que este repunte no es estructural. A medida que los nuevos aranceles se consolidan y se moderan las expectativas tecnológicas, el comercio de bienes tenderá a desacelerarse, introduciendo oscilaciones que afectan directamente a la planificación de rutas, ocupación portuaria y frecuencia de los servicios marítimos.

Operadores de materias primas

Un capítulo central del informe se dedica al análisis de la fragilidad del trade finance, el sistema que permite ejecutar físicamente la mayor parte del comercio internacional. Tras la crisis de 2008, las entidades financieras elevaron los requisitos regulatorios asociados a estas operaciones, dejando espacio para que los grandes operadores de materias primas ampliaran su alcance.

La UNCTAD describe esta evolución apuntando que estos intermediarios “han ido más allá de la intermediación comercial tradicional, convirtiéndose en nodos críticos no solo de las cadenas de suministro, sino también de las redes financieras que conectan bancos, mercados de capitales y productores de materias primas”.

Cuando el crédito no llega, las mercancías no se mueven, con puertos menos activos, rutas infrautilizadas y un encarecimiento de la logística global

Esta transformación contribuye al crecimiento del “trade finance gap”, que alcanzó los 2,5 billones de dólares en 2022, un 47% más que en 2020. Las empresas más perjudicadas son las pequeñas y medianas exportadoras de África y Asia, que concentran déficits de financiación de 120.000 y 700.000 millones de dólares, respectivamente

Cuando el crédito no llega, las mercancías no se mueven: puertos menos activos, rutas infrautilizadas y encarecimiento de la logística global.

Oportunidades ante la turbulencia

A pesar del tono de advertencia, el informe también identifica oportunidades para el sector. La gestión del riesgo se convierte en una competencia estratégica: operadores con mejor capacidad analítica, sistemas digitales avanzados y acceso a financiación estable estarán mejor posicionados para absorber volatilidad y ofrecer servicios competitivos.

EL DATO
+4%

COMERCIO MUNDIAL. Según la UNCTAD, el volumen comercial aumentó en el entorno del 4% en los primeros seis del año.

Además, la transición ecológica ofrece un campo de inversión extraordinario: puertos electrificados, combustibles alternativos, cadenas logísticas descarbonizadas y sistemas de eficiencia energética. Si los países en desarrollo acceden a financiación adecuada, estas inversiones no solo reducirán emisiones, sino que incrementarán la competitividad de sus sistemas logísticos.

Por otra parte, la UNCTAD advierte también de que los nuevos aranceles y las tensiones comerciales no solo elevan costes: introducen un componente adicional de incertidumbre que afecta a la logística incluso antes de que las tarifas entren en vigor. Como señala el organismo, “un aumento de la incertidumbre, por sí mismo, debilita las perspectivas del comercio”.

Concentración en el comercio de commodities

La UNCTAD destaca otro riesgo estructural: la concentración empresarial en el comercio de materias primas y su estrecha relación con la logística global. En el sector agrícola, por ejemplo, “unas pocas grandes compañías controlan gran parte del mercado, desde la posesión del inventario físico hasta el comercio, el procesamiento y la venta de productos agrícolas”.

Este grado de concentración tiene efectos logísticos directos como el control de inventarios y almacenamiento estratégico; la influencia sobre los contratos de fletamento y rutas marítimas; el uso intensivo de derivados financieros vinculados a riesgos logísticos, y la dependencia creciente de un número reducido de operadores globales.

La cadena del trigo, analizada en detalle por el informe, ejemplifica esta interdependencia entre finanzas y logística: desde el agricultor hasta el minorista, cada fase del flujo físico incorpora coberturas financieras (futuros, derivados, warehouse receipts) y mecanismos de pago internacional (cartas de crédito), reforzando la idea de que el transporte marítimo ya no puede separarse del sistema financiero que lo habilita.

El informe muestra que los países en desarrollo han incrementado significativamente su participación en el comercio mundial de mercancías, alcanzando ya el 44%. Sin embargo, su acceso a financiación sigue siendo limitado. Esta brecha, señala la UNCTAD, “plantea obstáculos a una mayor diversificación comercial” y condiciona la capacidad de muchos países para invertir en infraestructura logística, renovaciones portuarias o ampliaciones de flota.

Solidez y versatilidad de la infraestructura logística

El “Trade and Development Report 2025” sitúa la logística, los puertos y el transporte de mercancías en el núcleo mismo de un sistema comercial internacional sometido a tensiones crecientes. La UNCTAD advierte que, sin una arquitectura financiera global más equilibrada y sin inversiones sostenidas en infraestructura logística, las cadenas de suministro continuarán expuestas a shocks que superan la capacidad de respuesta de los operadores y de los propios Estados. Esta vulnerabilidad es especialmente visible en los países en desarrollo, donde las limitaciones de financiación, la dependencia del dólar y la insuficiencia de capacidad portuaria siguen frenando la resiliencia operativa.

Pero la conclusión del informe no es únicamente una llamada de alerta; es también una hoja de ruta. La transición hacia un sistema logístico más sostenible y robusto pasa por reforzar la coordinación entre políticas financieras y comerciales, desarrollar mercados de capital regionales, ampliar la oferta de instrumentos de financiación del comercio y acelerar la modernización de los puertos para responder a picos de demanda y disrupciones externas. De igual modo, la digitalización y la adopción de tecnologías de trazabilidad se presentan como herramientas imprescindibles para mejorar eficiencia, reducir incertidumbre y anticipar riesgos.

En última instancia, la UNCTAD subraya que la estabilidad del comercio global dependerá de la solidez y versatilidad de su infraestructura logística. Fortalecerla no es solo una cuestión técnica: es una condición esencial para sostener el crecimiento económico, garantizar la seguridad alimentaria, promover el desarrollo sostenible y preservar la cohesión del sistema multilateral.