La Organización Marítima Internacional (OMI) ha condenado los recientes ataques contra buques en el mar Rojo, alertando de su impacto sobre la seguridad de la gente de mar, el comercio mundial, el medio marino y la estabilidad de las cadenas logísticas.
BILBAO. La Organización Marítima Internacional (OMI) ha elevado de nuevo el tono frente a la escalada de violencia que afecta al transporte marítimo en el mar Rojo. Su secretario general, Arsenio Domínguez, ha condenado “rotundamente” los últimos ataques registrados contra buques mercantes en la zona, calificándolos de “injustificables” y advirtiendo de las graves consecuencias que suponen tanto para la seguridad de la navegación como para el funcionamiento del comercio internacional.
Vidas en peligro
En una declaración oficial, Domínguez subraya que estos incidentes ponen en peligro la vida de la gente de mar, comprometen la protección del transporte marítimo internacional y amenazan tanto el medio marino como la estabilidad de las cadenas globales de suministro. El máximo responsable de la agencia especializada de Naciones Unidas recuerda que los marinos mercantes son trabajadores civiles que desempeñan una función esencial para el abastecimiento de las economías y las comunidades de todo el mundo, por lo que nunca deben convertirse en objetivo de ataques en escenarios de conflicto o inestabilidad.
La OMI insiste en que las compañías navieras y los operadores de buques deben realizar una evaluación exhaustiva de los riesgos antes de planificar un tránsito por esta región
La OMI insiste, además, en que las compañías navieras y los operadores de buques deben realizar una evaluación exhaustiva de los riesgos antes de planificar un tránsito por esta región, una de las más sensibles del comercio marítimo internacional desde el recrudecimiento de la inseguridad en el mar Rojo.
Llamamiento a favor de la liberación inmediata
Junto a la condena de los ataques, Arsenio Domínguez ha reiterado su llamamiento a favor de la liberación inmediata e incondicional de todos los marinos que continúan retenidos tras los actos de piratería registrados en el mar Rojo y el golfo de Adén. Según el secretario general de la OMI, garantizar la seguridad de estas personas constituye una obligación fundamental derivada del derecho internacional y una responsabilidad compartida de toda la comunidad internacional.
La organización recuerda que el mar Rojo constituye uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta al conectar, a través del canal de Suez, Europa y Asia. Por esta ruta transita una parte muy significativa del comercio mundial, por lo que cualquier alteración de la seguridad repercute de forma directa en los tiempos de tránsito, los costes logísticos y la planificación de las cadenas de suministro.
Nuevas perturbaciones en las rutas comerciales
En este contexto, la OMI advierte de que la continuidad de los ataques puede agravar aún más las tensiones en la región, provocar nuevas perturbaciones en las rutas comerciales internacionales y socavar uno de los principios fundamentales del derecho marítimo internacional: la libertad de navegación.
El secretario general considera que la única vía para revertir esta situación pasa por una reducción de las tensiones en la zona, evitando una escalada que incremente el riesgo para los buques mercantes y sus tripulaciones.
Domínguez alerta del riesgo de contaminación marina asociado tanto a los incidentes registrados recientemente en el mar Rojo como a otros sucesos ocurridos en el entorno del estrecho de Ormuz
La organización también muestra su preocupación por las posibles consecuencias medioambientales derivadas de estos ataques. En concreto, Domínguez alerta del riesgo de contaminación marina asociado tanto a los incidentes registrados recientemente en el mar Rojo como a otros sucesos ocurridos en el entorno del estrecho de Ormuz, otra de las principales rutas energéticas del mundo.
Ante este escenario, la OMI asegura que continuará siguiendo de cerca la evolución de la situación y reitera su disposición a prestar la asistencia que resulte necesaria para contribuir a la seguridad marítima internacional y a la protección de la navegación en una de las zonas más estratégicas para el comercio mundial.