Menú
Suscripción
La UE y Mercosur firman este sábado 17 un acuerdo que redefine flujos comerciales, cadenas logísticas y el equilibrio sectorial

UE-Mercosur: un acuerdo con impacto logístico

La firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur este 17 de enero en Asun ción (Paraguay), abre una nueva etapa en las relaciones económicas entre ambas áreas económicas, con implicaciones directas para el comercio exterior, los flujos logísticos, los puertos y los procesos aduaneros, y con efectos variados según sectores productivos y países.

BILBAO. El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur se firma oficialmente este sábado 17 de enero en la capital de Paraguay, Asunción, tras más de dos décadas de complejas negociaciones, en un contexto europeo marcado por tensiones internas y protestas del sector agrícola-ganadero en varios Estados miembros, que en el caso de España ha provocado bloqueos y cortes de carreteras en la frontera que han afectado al transporte de mercancías, lo que muestra la sensibilidad política y económica que rodea su aplicación con consecuencias sobre la operativa diaria del comercio exterior y de las cadenas logísticas.

El acuerdo UE-Mercosur es un Acuerdo de Asociación con tres pilares: diálogo político, cooperación y un amplio capítulo comercial. Según la Comisión Europea, se trata de “un acuerdo equilibrado, ambicioso y moderno, que abrirá oportunidades económicas significativas para empresas y ciudadanos de ambas regiones, manteniendo al mismo tiempo los estándares europeos”.

Eliminación de aranceles

En el ámbito estrictamente comercial, el acuerdo prevé la eliminación progresiva de aranceles sobre aproximadamente el 91% de las importaciones de Mercosur desde la UE y el 92% de las importaciones de la UE desde Mercosur, con calendarios de desgravación que pueden extenderse hasta 15 años en los productos más sensibles.

En exportación desde España y la UE se beneficiarán los productos industriales, como automoción, bienes de equipo, productos químicos y farmacéuticos

El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa subraya que este proceso permitirá a las empresas españolas “competir en igualdad de condiciones en mercados donde hoy soportan aranceles elevados”. Además de los aranceles, hay compromisos sobre barreras técnicas al comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias, facilitación aduanera, servicios, inversiones y contratación pública, así como sobre desarrollo sostenible y protección medioambiental.

Impacto según mercancías

El impacto del acuerdo varía de forma significativa según la tipología de mercancía. En exportación desde España y la UE, los principales beneficiados serán los productos industriales, como automoción, bienes de equipo, productos químicos y farmacéuticos, que actualmente afrontan aranceles elevados en Mercosur.

También se verán favorecidos productos agroalimentarios de mayor valor añadido y con indicación geográfica, como aceite de oliva, vino y bebidas espirituosas, así como determinadas frutas. En importación, destacan los graneles sólidos (soja, maíz, azúcar, arroz), la carne bovina y otros productos básicos, además de mercancía general contenerizada como café.

Desde el punto de vista logístico, esto se traduce en un refuerzo de los flujos de graneles y de la logística refrigerada, junto con un crecimiento del tráfico contenerizado industrial.

La visión empresarial

Desde el ámbito empresarial, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) valora el acuerdo UE-Mercosur como una herramienta relevante para reforzar la posición internacional de las empresas europeas y españolas, en un contexto de creciente competencia global y reconfiguración de las cadenas de suministro.

Para la CEOE, el acuerdo “favorecerá la integración de las cadenas de suministro transatlánticas y reforzará el papel de la logística como sector tractor del comercio internacional”

En su documento Claves para entender el acuerdo UE-Mercosur, la CEOE señala que el tratado “supone un avance estratégico para la competitividad de las empresas europeas y españolas, al facilitar el acceso a un mercado de más de 260 millones de consumidores con reglas claras y previsibles”. La patronal subraya que la reducción de barreras arancelarias y no arancelarias puede favorecer la diversificación geográfica del comercio exterior y reducir la dependencia de mercados tradicionales.

Desde una perspectiva logística, la CEOE considera que “la reducción de barreras arancelarias y no arancelarias favorecerá la integración de las cadenas de suministro transatlánticas y reforzará el papel de la logística como sector tractor del comercio internacional”.

Al mismo tiempo, la patronal española advierte de que el impacto del acuerdo no será homogéneo y que “determinados sectores sensibles requerirán acompañamiento y medidas de adaptación para garantizar una transición equilibrada”, una cuestión que remite a la necesidad de políticas complementarias.

España y Mercosur: una relación desequilibrada

Mercosur es un socio relevante para el comercio exterior español, aunque con un marcado desequilibrio, especialmente en el ámbito agroalimentario. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, España exportó en 2024 a Mercosur productos agroalimentarios por valor de 463 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron los 4.118 millones, con un saldo negativo superior a los 3.600 millones.

En términos de volumen, las importaciones superaron los 7 millones de toneladas, frente a unas exportaciones de 161.000 toneladas. Estas cifras reflejan el papel de Mercosur como proveedor clave de materias primas agrícolas para España, como soja, maíz, azúcar y carne, y explican en buena medida la sensibilidad del sector agrario ante el acuerdo. Si se amplía el foco al conjunto del comercio de bienes, Mercosur se sitúa entre los principales socios extracomunitarios de España, con Brasil como primer destino y origen, seguido de Argentina, lo que refuerza el interés estratégico del acuerdo para sectores industriales y de servicios.

En la práctica, la relación comercial y logística de España con Mercosur se articula fundamentalmente en torno a Brasil y Argentina, que concentran la mayor parte de los intercambios tanto en valor como en volumen. Uruguay y Paraguay tienen un peso menor, aunque estratégico desde el punto de vista logístico y de determinados tráficos específicos.

Brasil: 65% del tráfico portuario España–Mercosur

Los intercambios marítimos entre España y Mercosur se concentran en un número reducido de puertos, tanto en origen como en destino, con fuerte peso de los graneles agroalimentarios en importación y un perfil más diversificado en exportación. El comercio marítimo entre España y los países de Mercosur presenta una elevada concentración portuaria. En el lado español, Bahía de Algeciras, Cartagena, Barcelona, Tarragona y Valencia concentran más del 60% del volumen total intercambiado, con un claro predominio de las descargas asociadas a graneles agroalimentarios y energéticos procedentes de Brasil y Argentina.

Hay un fuerte peso de los graneles agroalimentarios en import y un perfil más diversificado en export
Qué es el Mercado Común del Sur

Mercosur (Mercado Común del Sur,) es un proceso de integración regional creado en 1991 mediante el Tratado de Asunción, para constituir un mercado común basado en la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, la adopción de un arancel externo común y la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales. En la actualidad, Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia como Estados Parte. Bolivia culminó formalmente su proceso de adhesión en 2024, iniciando un periodo transitorio para su plena incorporación.

Brasil es la principal economía de Mercosur y concentra la mayor parte del comercio exterior, seguido de Argentina. Uruguay desempeña un papel logístico destacado como plataforma portuaria regional, mientras que Paraguay aporta un componente estratégico a través de la hidrovía Paraguay-Paraná. Venezuela, que fue admitida como Estado Parte en 2012, se encuentra suspendida desde 2016.

Desde el punto de vista comercial, Mercosur funciona como una unión aduanera imperfecta, con excepciones sectoriales y márgenes de flexibilidad que han condicionado históricamente su relación con terceros países. Esta estructura ha sido uno de los factores que han añadido complejidad técnica a la negociación con la UE y explica el largo proceso necesario para alcanzar el acuerdo.

El sector logístico-portuario aplaude el acuerdo

Para el comercio exterior, la logística y las aduanas, el impacto del acuerdo UE-Mercosur plantea el reto de convertir la apertura comercial en flujos eficientes, previsibles y competitivos, en un entorno donde la logística y la aduana dejan de ser un coste accesorio para convertirse en un factor estratégico. El acuerdo refuerza el papel de los puertos como nodos clave del comercio. En España, Valencia, Barcelona, Algeciras, Bilbao, Tarragona o Cartagena concentran buena parte de los intercambios con Sudamérica, tanto en contenedor como en granel y el aumento de los flujos exigirá capacidad operativa, inversiones y una mayor conectividad con el hinterland.

Desde el ámbito del transporte marítimo, la valoración del acuerdo es positiva. La European Community Shipowners’ Associations (ECSA) ha saludado el acuerdo subrayando su relevancia estratégica para el comercio exterior europeo. ECSA defiende el papel estructural del shipping al señalar que “el transporte marítimo es un habilitador clave del acuerdo, al respaldar cadenas de suministro resilientes y una conectividad sostenible entre Europa y Sudamérica”. Por su parte, la Federación de Asociaciones de Transitarios Latinoamericanos (ALACAT) interpreta el acuerdo como un factor con potencial para dinamizar los flujos comerciales entre ambas regiones y, en consecuencia, la demanda de servicios logísticos especializados.

La aplicación del acuerdo precisa de una correcta utilización de las preferencias arancelarias y el cumplimiento de las reglas de origen. El Consejo General de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros sostiene que los acuerdos de libre comercio no suponen la desaparición de la función aduanera, sino una evolución a procedimientos más técnicos y especializados, y subraya que el papel del agente de aduanas se refuerza como garante del cumplimiento normativo y de la seguridad jurídica de las operaciones de comercio exterior.