Esta reforma aduanera dota a la Unión de herramientas modernas para enfrentar el aumento masivo del comercio electrónico, la proliferación de normativas de seguridad en frontera y las complejas realidades geopolíticas actuales.
BRUSELAS. El Consejo y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo para transformar profundamente el marco aduanero de la Unión Europea (UE) con la reforma aduanera de la Unión.
La nueva legislación establece instrumentos innovadores para agilizar el comercio global, optimizar la recaudación de aranceles y endurecer los controles sobre productos peligrosos o que no cumplen las normas.
En conjunto, el sistema permitirá una vigilancia más robusta sin imponer cargas excesivas a las autoridades ni a los operadores comerciales.
“El acuerdo de hoy supone la mayor reforma desde la creación de la Unión Aduanera en 1968”, afirmó Makis Keravnos, ministro de Finanzas de la República de Chipre. “Este código aduanero moderno nos permitirá gestionar los retos geopolíticos garantizando la seguridad económica y simplificando el comercio con total seguridad jurídica”.
Cuatro pilares
La reforma aduanera de la Unión Europea se articula en cuatro pilares. El primero de ellos es el Centro de Datos Aduanero de la UE. Una plataforma centralizada de última generación para que importadores y exportadores interactúen con la UE, mejorando la trazabilidad y la integridad de los datos.
El segundo pilar es la figura de los operadores “Trust and Check”, que comprende simplificaciones administrativas avanzadas para las empresas más transparentes y fiables, ahorrándoles tiempo y costes.
El tercero de los pilares es la tasa por paquetes pequeños, que conlleva la introducción de una tarifa de gestión a nivel comunitario para los artículos procedentes de ventas a distancia que entran en la Unión.
El último es la Autoridad Aduanera de la Unión Europea, que comportará la creación de una nueva agencia descentralizada que supervisará el flujo de datos y apoyará la gestión de riesgos de las autoridades nacionales.
La nueva Autoridad Aduanera de la UE tendrá su sede en Lille (Francia), tal y como ya publicó Diario del Puerto y comenzará su actividad el mismo día que entre en vigor el reglamento. Su función principal será analizar en tiempo real los datos de importación y exportación para identificar los cargamentos de mayor riesgo y coordinar la gestión de crisis a nivel europeo.
Por su parte, el Centro de Datos Aduaneros permitirá a las empresas enviar su información una sola vez a través de un portal único, en lugar de hacerlo ante 27 autoridades distintas. Este sistema será operativo para el comercio electrónico el 1 de julio de 2028, y se extenderá a todos los movimientos de mercancías para marzo de 2034.
El reto del comercio electrónico
Para gestionar el aluvión de paquetes pequeños, la normativa aclara que las plataformas digitales y los vendedores a distancia serán los responsables legales de asegurar que se cumplan las formalidades aduaneras y los pagos, liberando de esta carga al consumidor final.
Además, se implementará una tasa de gestión para estos envíos pequeños, cuya cuantía determinará la Comisión y que los Estados miembros aplicarán, como tarde, el 1 de noviembre de 2026. Aquellos operadores que incumplan sistemáticamente sus obligaciones se enfrentarán a un nuevo régimen de sanciones financieras.
Próximos pasos
La Unión Aduanera de la UE gestiona actualmente un comercio valorado en más de 4,3 billones de euros, lo que representa el 14% del comercio mundial. Solo en 2024, las aduanas europeas recaudaron cerca de 27.000 millones de euros en aranceles y detectaron más de 112 millones de artículos falsificados.
Tras este acuerdo político, el Consejo y el Parlamento finalizarán los flecos técnicos antes de su adopción formal. La nueva legislación entrará plenamente en vigor 12 meses después de su publicación en el Diario Oficial de la UE.