ATEIA-OLTRA Valencia seguirá sí o sí. Tras ponerse en cuestión su continuidad como consecuencia de la sanción impuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la asociación de transitarios valencianos tiene asegurado su futuro. Así lo piensa y lo expresa su presidente, Ernesto Peris, en la primera entrevista que concede tras acceder a la presidencia de la organización.
VALENCIA. El encuentro se produce en la sede de la asociación, una sede con muchos años a sus espaldas. Tras algo más de una hora de conversación, quedan claras varias cosas. La primera y principal, es que ATEIA-OLTRA Valencia tiene cuerda para rato. La segunda, aunque no menos importante, es que el transitario seguirá siendo en el futuro un eslabón imprescindible de la cadena logística. La tercera: el socio de ATEIA-OLTRA Valencia debe implicarse más y ser más proactivo. Y la cuarta: a pesar de todo su bagaje, Ernesto Peris afronta con fuerzas e ilusión este nuevo reto al que se ha tirado de cabeza.
El presidente de los transitarios valencianos habla con tranquilidad, pausado, queriendo explicar pormenorizadamente todas sus afirmaciones. Se nota que siente la asociación como algo muy cercano, algo a lo que ha estado vinculado una gran parte de su vida profesional. Y quiere seguir impulsándola, quiere revitalizar el proyecto, hacerlo crecer. Y para eso pide la colaboración de todos los socios.
Pero también pone deberes a los transitarios: hay que reclamar y reivindicar ante la Administración Pública, sí, pero ha de hacerse con peticiones justas y proporcionadas.
Hace algo más de medio año que asumió la presidencia de ATEIA-OLTRA Valencia. ¿Qué balance realiza de este período?
Muy positivo. Desde que asumí la presidencia he querido trazar un nuevo rumbo, y no porque Luis [Rosa] lo estuviese haciendo mal, sino porque quiero abrir aún más la asociación. Lo primero que he hecho ha sido ir a ver a todos nuestros asociados, dar a conocer la función de la asociación, los foros en los que trabaja y está representado, como el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia, la Marca de Garantía, o Infoport, sin olvidar la proyección nacional e internacional que tenemos al ser parte de FETEIA-OLTRA en temas de formación y contacto con instituciones gubernamentales.
Entiendo que será una labor de captación ardua en momentos como el actual.
Cierto. Además de la inestabilidad internacional hay que destacar que todos los procesos de absorciones e integraciones empresariales suponen una reducción en nuestro número de socios. No obstante, los resultados están siendo positivos, porque he podido explicar a directivos importantes las ventajas de ser socio de ATEIA.
“Nos hizo mucho daño la multa de la CNMC, porque, aunque se aceptó finalmente la quita de la deuda, sí hemos tenido que realizar un importante desembolso para trámites legales y administrativos”
Uno de los objetivos que se marcó al asumir la presidencia fue la de dar a conocer la asociación, y por lo que dice, es algo que parece que está consiguiendo.
La respuesta está siendo buena, estoy recibiendo inputs positivos. Todo esto va a servir para lograr una mayor implicación por parte de los socios y de las nuevas empresas. Sigo insistiendo: es fundamental que nos demos a conocer.
De hecho, ese es otro reto al que se comprometió a dar respuesta en su toma de posesión.
Echo en falta una mayor reacción y compromiso de la gente. Para que se entienda esta situación, pongo un ejemplo. Recientemente la Autoridad Portuaria de Valencia nos convocó a todas las asociaciones sectoriales con el objetivo de articular una respuesta conjunta a los efectos que podría tener la crisis en Oriente Medio. Yo planteé mis propuestas, pero me hubiera gustado haber tenido un mayor feedback de las empresas transitarias. Eso es lo que se persigue, que la gente, los socios, se involucren más para tener mucho más empuje. También para conocer cuáles son sus necesidades y si hay margen de mejora en muchas de las cosas que hacemos.
“Aún hay deudas a las que tenemos que hacer frente, y para ello la decisión que se tomó en la última Asamblea fue vender el local, un proceso en el que estamos todavía inmersos”
Entonces, ¿qué queda por hacer a nivel asociativo para cambiar esta situación?
Reitero lo dicho antes: lo primero es darnos a conocer y hacer ver cuáles son las ventajas de ser asociado de ATEIA Valencia. Una de las gran ventajas es que es una asociación y es neutra, defiende los intereses de los asociados. Muchas veces los asociados no se atreven o no quieren actuar directamente frente a la Administración. A nivel interno contamos con el trabajo de las diferentes comisiones, donde analizamos problemáticas y proponemos soluciones de mejora.
Ha mencionado a la Administración. ¿Cómo es la relación de ATEIA-OLTRA Valencia con ella?
He de puntualizar que el trabajo de la Administración es bueno, aunque con margen de mejora. Mantenemos reuniones periódicas para evaluar el avance de las iniciativas en común que tenemos y poderlas poner en práctica. Esta es otra de las ventajas del asociacionismo, sobre todo también en un momento tan convulso como el actual, con tantos cambios y tan rápidos. En ese contexto tan caótico, es fundamental que haya un interlocutor como ATEIA, pero también que los socios sean proactivos.
“No vamos a dejar de acudir a todos los foros y encuentros de trabajo, pero siempre sabiendo de qué vamos a hablar”
¿Cuáles son las grandes reivindicaciones de los transitarios valencianos a la Administración Pública?
La primera y más importante de nuestras reivindicaciones es tener un interlocutor, y sobre todo que esté presente. Si enfrente hay un interlocutor proactivo, muchos problemas se resuelven y no se enquistan. En ocasiones, los representantes de la Administración nos escuchan, pero no tienen medios para responder y llegar a lo que las empresas transitarias necesitan. Nos merecemos que nos escuchen, porque los problemas son reales. Pero también quiero decir que los transitarios tenemos nuestras obligaciones, debemos ser conscientes que no podemos pedir cualquier cosa de cualquier manera.
¿A qué se refiere?
No se puede sobresaturar la Administración, sea cual sea, con reivindicaciones que tengan poco sentido común o que tengan poco recorrido. Debemos ir a cosas prácticas y concretas y que tengan sentido común y sean lógicas. Ir con una reivindicación lógica, asumible por la Administración, es mucho más positivo que lanzar un sinfín de peticiones que no hacen sino ralentizar y atascar esa relación. Debemos reivindicar, pero también aportar y colaborar. Estoy convencido de que, si seguimos esta línea, encontraremos una mejor respuesta, siendo todos constructivos.
“Los transitarios tenemos voz en los Consejos de Administración de las Autoridades Portuarias, pero debemos estar con voz y voto”
Cuando antes hablaba de tener un interlocutor válido, ¿habla de que hay demasiados interlocutores o los que hay deberían tener una escucha más activa?
Las dos cosas. Es cierto que conocemos los canales a los que acudir dependiendo de la problemática, y en este punto la colaboración de una federación como FETEIA es imprescindible. Reitero que hay gente muy preparada en la Administración, pero en ocasiones nos encontramos con dificultades para encontrar a ese interlocutor, porque ha habido cambios, o hay puestos sin cubrir o incluso puestos que dejarán de tener el mismo responsable en poco tiempo. Esto a veces retrasa la resolución de los problemas. Esa interlocución no se consigue de la noche al día, hay que ir sembrando poco a poco y con responsabilidad.
¿En qué momento se encuentra ATEIA-OLTRA Valencia tras el impacto de la sanción de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia? ¿Está asegurado el futuro de la asociación?
Indudablemente, sí. Tenemos unas condiciones muy claras en las que vamos a trabajar, y tenemos un comité ejecutivo nuevo con una orientación muy clara. Reconozco que nos hizo mucho daño la multa, porque, aunque se aceptó finalmente la quita de la deuda, sí hemos tenido que realizar un importante desembolso para trámites legales y administrativos. Aún hay deudas a las que tenemos que hacer frente, y para ello la decisión que se tomó en la última Asamblea fue vender el local, un proceso en el que estamos todavía inmersos.
Además, estamos en un proceso de remodelación y un control estricto de los gastos; de hecho, yo me incorporo a la presidencia sin sueldo. Estoy convencido de que vamos a seguir adelante, hay una buena dirección. ATEIA-OLTRA Valencia tiene su porvenir asegurado.
“En ese contexto tan caótico, es fundamental que haya un interlocutor como ATEIA, pero también que los socios sean proactivos”
Las sanciones de la CNMC las interpretó el sector como una enmienda a la totalidad al asociacionismo sectorial. ¿Es ese su análisis?
Totalmente. Muchas veces las asociaciones enjuician y fiscalizan la labor de los poderes públicos. Las asociaciones bien llevadas y con objetivos claros son necesarias. No obstante, creo que uno de los fallos que tuvimos es que no supimos leer bien las consecuencias de algunos de esos encuentros de trabajo. Ahora eso ha cambiado. Queremos saber siempre y en todo momento los temas a tratar en las reuniones. No vamos a dejar de acudir a todos los foros y encuentros de trabajo, pero siempre sabiendo de qué vamos a hablar.
Hablaba antes de la presencia de ATEIA en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia. Una de las reivindicaciones históricas de la entidad ha sido la de tener voto en ese foro. ¿Está de acuerdo?
Al 100%. De hecho, junto a Luis, fui uno de los impulsores de esta reivindicación. Los transitarios tenemos voz en los Consejos, pero debemos estar con voz y voto. El cambio introducido en la Ley de Puertos redujo el número de consejeros. Ahora hay miembros con voto, pero con poca relación con el sector, y eso impide que representantes como los transitarios podamos tener ese voto. He de decir, no obstante, que Mar Chao es una persona muy eficaz y eficiente que entiende los problemas del sector, que lucha mucho por reintegrar a la gente y por responder de manera ágil y eficaz a todos los problemas que surgen.
“Desde que asumí la presidencia he querido trazar un nuevo rumbo, no porque Luis Rosa lo estuviese haciendo mal, sino porque quiero abrir aún más la asociación”
¿Vería bien que algunos puestos fueran rotativos?
Sería una buena solución para que todos pudiéramos tener voto.
“Los transitarios deben ser conscientes que tienen que mejorar sus procesos, ser muy proactivos, reenfocar su red logística internacional y ganar en capacidad de respuesta y agilidad”
¿Cómo les afecta esa inestabilidad internacional de la que hablaba antes a su actividad?
Cuanto más convulsa es la situación, más necesidad tiene el cliente de nosotros. Tenemos el conocimiento del mercado tanto nacional como internacional, con lo cual podemos proponer alternativas, siempre en función de la premura y costes a los que el cliente pueda y quiera hacer frente.
Es cierto que el actual conflicto que se vive en Oriente Medio ha afectado a muchos clientes, y dependiendo del valor de la mercancía, muchos valoran incluso abandonarla por los altos costes que suponen nuevos transbordos y estancias prolongadas en los puertos. En suma, el cliente va a tener que tomar una decisión en función de la información que le suministra un transitario. Por eso, en tiempos convulsos, la labor del transitario es fundamental.
“La primera y más importante de nuestras reivindicaciones es tener un interlocutor, y sobre todo que esté presente”
¿Tiene la sensación de que, desde la pandemia sanitaria, debemos acostumbrarnos a que las disrupciones sean una constante?
Por desgracia, la tendencia es que las cosas vayan a peor. El mundo pasa por una situación convulsa, los intereses de las grandes naciones es crear conflictos para poder aprovecharse de ellos, eso es indudable. Ucrania, la DANA, conflictos en Taiwán, India y Paquistán, Sudamérica... Los clientes, tanto los de import como los de export, deben acostumbrarse a moverse en varios frentes. Esto nos obliga a reinventarnos de manera constante, sobre todo en un momento con importantes avances tecnológicos y crecientes ataques cibernéticos.
Los transitarios deben ser conscientes que tienen que mejorar sus procesos, ser muy proactivos, reenfocar su red logística internacional y ganar en capacidad de respuesta y agilidad.
Quién es Ernesto Peris
Ernesto Peris ha desarrollado toda su trayectoria profesional en el sector. Durante casi 44 años ha estado vinculado al Grupo Marmedsa, trabajando en diferentes empresas del mismo conglomerado empresarial: Marítima del Mediterráneo, Universal Marítima, Universal Forwarding, Universal Global Logistics y Noatum Logistics. El pasado 15 de febrero inició su período de jubilación. Muy vinculado a ATEIA-OLTRA Valencia desde prácticamente sus inicios, ha formado parte de la su Junta Directiva durante muchos años. El 1 de septiembre asumió la presidencia en funciones de ATEIA-OLTRA Valencia tras la jubilación de Luis Rosa. Desde el pasado 19 de noviembre, tras la designación por parte de la Asamblea General de la entidad, ejerce ya como presidente.
“Cuanto más convulsa es la situación, más necesidad tiene el cliente de nosotros”
¿En qué momento están las empresas transitarias valencianas?
Diferenciaría entre las multinacionales y las locales. Las primeras tienen una ventaja competitiva que no tienen las demás, y desarrollan otras inquietudes más orientadas, por ejemplo, a la obtención de unos buenos resultados. Para ellas, Valencia es un punto más, no es una prioridad absoluta. También encontramos medianas y pequeñas, con implantación nacional y local, que son las que más apoyo necesitan de ATEIA, podemos aportar nuestra experiencia como asociación de una manera más eficaz. Pero en ATEIA estamos para todos, para los pequeños y los grandes.
¿Cree que la tendencia es ir hacia grandes transitarias?
Creo que las pequeñas y medianas transitarias siempre serán necesarias. El servicio que dan a los clientes es muy cercano y personalizado, dan un apoyo mucho más directo. Por eso creo que las transitarias pequeñas y medianas siempre estarán presentes. Aunque, ojo, esto no quiere decir que un transitario grande no sea bueno.
Por lo que dice, está convencido de que las empresas transitarias tienen futuro.
El transitario siempre estará ahí, y más aún en los años venideros, sobre todo en una época de inestabilidad global como la actual. Los clientes siempre van a necesitar al transitario para darle soluciones en momentos como estos. No olvidemos que el transitario se mueve y conoce todos los problemas y tiene corresponsalías en muchos países, es el más adecuado para proponer soluciones y alternativas. Podrá ganar más o menos dinero, pero siempre dará servicio y siempre estará para poder dar solución.
¿A pesar del gigantismo que están adquiriendo algunas empresas?
A pesar de eso, sí.
“Desde ATEIA-OLTRA Valencia perseguimos que los socios de la entidad se involucren más para tener mucho más empuje”
“Ir con una reivindicación lógica, asumible por la Administración, es mucho más positivo que lanzar un sinfín de peticiones que no hacen sino ralentizar y atascar esa relación”
“Para mí, ATEIA es algo muy importante en toda mi trayectoria profesional y personal”
Para usted, después de toda una trayectoria profesional vinculada al sector, ¿qué supone a nivel personal ser presidente de ATEIA-OLTRA Valencia?
Para mí es un reto, no me quería jubilar y quedarme en casa. Quería seguir vinculado al sector porque creo que puedo seguir aportando mucho, y sobre todo porque ATEIA necesitaba que alguien cogiera las riendas tras la jubilación de Luis Rosa.
¿Si hubiera habido alguna otra candidatura habría dado un paso atrás?
No, hubiera luchado ya como un candidato más. Para serte sincero, si en la vida reflexionas demasiado las decisiones, muchas veces no las tomas. Yo decidí seguir adelante, porque tenía ganas de hacerlo. Desde 2003 estoy en ATEIA, y tengo un gran sentido de la fidelidad. Para mí, ATEIA es algo muy importante en toda mi trayectoria profesional y personal. Pasamos por un momento muy difícil, Luis estaba ya cansado después de tantos años, la sentencia de la CNMC aún nos afectaba, y entendí que era el momento de coger las riendas.