MADRID. GLS Spain y Metro de Madrid avanzan en la transformación de la logística urbana en la capital con un nuevo acuerdo para la instalación de taquillas inteligentes en las 19 estaciones de la Línea 3.
La iniciativa permitirá integrar la recogida y el envío de paquetería dentro de los desplazamientos cotidianos de millones de usuarios del suburbano, impulsando un modelo de distribución más eficiente y sostenible en la ciudad.
El despliegue recorrerá todo el eje de la Línea 3, conectando El Casar, en Getafe, con Moncloa, y atravesando algunos de los principales nodos urbanos de Madrid como Embajadores, Lavapiés, Sol, Callao o Plaza de España. Con esta iniciativa, GLS Spain continúa ampliando su red Out-of-Home (OOH), uno de los principales motores de crecimiento del sector logístico, y refuerza su infraestructura con más de 500 lockers o taquillas inteligentes operativos en España, integrados dentro de su red de más de 10.000 GLS Points.
Estas nuevas taquillas incorporan un diseño específico inspirado en elementos icónicos del skyline madrileño, integrándose visualmente en el entorno urbano de la ciudad.
La incorporación de taquillas inteligentes en estaciones de Metro facilita una nueva forma de acceder a los servicios logísticos, integrando la distribución de paquetería en la movilidad cotidiana de los ciudadanos.
Este modelo permite concentrar entregas en puntos estratégicos de alta afluencia y contribuir así a reducir los desplazamientos de reparto en superficie, mejorando la eficiencia del sistema logístico urbano.
Desde el punto de vista operativo, GLS Spain prepara los envíos destinados a esta red de taquillas en su hub logístico de Madrid Km0, donde se consolida la mercancía. Metro de Madrid recoge diariamente los paquetes en dichas instalaciones para integrarlos en su red; estas labores de suministro se han diseñado para ser plenamente compatibles con la actividad ferroviaria, garantizando que la logística no interfiera en el servicio al viajero ni en la frecuencia de los trenes.
Finalmente, los envíos se distribuyen entre las estaciones de la Línea 3 para su depósito en los lockers, aprovechando la infraestructura existente para lograr una última milla más eficiente y sostenible.