La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) alerta de que las barreras no arancelarias, como normas técnicas y requisitos sanitarios, generan ya mayores costes para el comercio mundial que los propios aranceles, especialmente en los países en desarrollo.
BILBAO. Las denominadas barreras no arancelarias están redefiniendo el comercio internacional y se han convertido en el principal factor de coste para la mayoría de las economías del mundo. Así lo advierte la última actualización del informe Global Trade Update de la UNCTAD, que subraya que medidas como regulaciones técnicas, requisitos sanitarios, certificaciones o procedimientos administrativos pesan ya más que los aranceles tradicionales en el acceso a los mercados internacionales.
El organismo de Naciones Unidas señala que, aunque los aranceles aumentaron con fuerza en 2025, las medidas no arancelarias afectan actualmente al 88% de los países con mayores costes de exportación que las propias tarifas aduaneras. La situación impacta especialmente en las economías en desarrollo y en los países menos avanzados, que afrontan simultáneamente mayores aranceles y crecientes exigencias regulatorias.
“Las barreras no arancelarias imponen mayores costes al comercio que los aranceles”, UNCTAD, Global Trade Update 2026
Según la UNCTAD, muchas pequeñas empresas exportadoras carecen de capacidad técnica y financiera para adaptarse a requisitos complejos relacionados con estándares sanitarios, medioambientales o de certificación. En numerosos casos, incluso deben enviar sus productos a terceros países para realizar pruebas o procesos de homologación.
El informe también advierte de que la falta de transparencia agrava aún más el problema. Muchas compañías desconocen qué regulaciones deben cumplir o dónde encontrar información fiable sobre los requisitos aplicables a sus productos. La organización estima que una mayor transparencia podría reducir cerca de un 20% los costes asociados a estas medidas.
“La transparencia es una de las vías más eficaces para reducir costes comerciales”
Asimismo, la UNCTAD defiende una mayor cooperación regulatoria internacional para armonizar estándares y facilitar el reconocimiento mutuo de normas técnicas, especialmente en regiones emergentes como África, donde los costes podrían reducirse entre un 30% y un 40% en determinados sectores industriales y agrícolas.
Regulaciones, certificaciones y nuevos costes ocultos
La UNCTAD considera que el comercio internacional está entrando en una nueva etapa marcada menos por los aranceles tradicionales y más por las exigencias regulatorias vinculadas al acceso a los mercados. Entre ellas figuran normas técnicas, requisitos sanitarios y fitosanitarios, certificaciones de calidad, controles medioambientales o procedimientos administrativos cada vez más complejos.
Aunque muchas de estas medidas responden a objetivos legítimos relacionados con la salud pública, la seguridad o la sostenibilidad, el organismo advierte de que también generan importantes costes de adaptación para exportadores y operadores logísticos, especialmente en los países con menor capacidad técnica y financiera.
La organización señala que las nuevas negociaciones comerciales internacionales se centran ya más en armonizar regulaciones y simplificar procedimientos que en reducir aranceles. En este contexto, la digitalización, la transparencia normativa y la cooperación regulatoria aparecen como factores clave para mantener la competitividad y evitar una mayor fragmentación del comercio global.