BARCELONA. Logista desvela la compleja operación logística en el mundo de los libros que hace posible la celebración el 23 de abril del día de Sant Jordi.
El operativo incluye pedidos, entregas, reposiciones y retirada de excedentes, gestionando más de 400 paradas profesionales en Barcelona y 1.000 puntos de entrega.
“En Sant Jordi no basta con entregar los libros por la mañana: hay que estar preparados para reponer en tiempo real aquello que el público demanda y retirar excedentes al final del día”, explica Daniel Oropesa, director general de Logista Libros. “Es una logística viva, que cambia cada hora y que exige coordinación absoluta”.
Millones de libros, miles de paradas y una demanda concentrada en apenas unas horas. Mientras las calles de Catalunya se llenan de lectores y rosas cada 23 de abril, una compleja operación logística trabaja contrarreloj para que cada punto de venta tenga los títulos que el público busca. En ese engranaje invisible, la logística editorial se convierte en un aliado imprescindible de la cultura.
Solo el 23 de abril del pasado año se vendieron más de dos millones de libros en Catalunya, correspondientes a cerca de 70.000 títulos distintos con más 26 millones de euros de facturación, según datos sectoriales.
Una intensidad que convierte Sant Jordi en una de las fechas más exigentes del calendario editorial europeo y obliga a semanas de planificación previa... y a horas decisivas de reacción inmediata.