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Moinsa subraya la evolución de la logística hasta convertirse en estratégica

  • Última actualización
    09 septiembre 2026 11:28

En las últimas dos décadas, el almacén ha dejado de ser un simple espacio de almacenamiento para convertirse en un elemento clave de la estrategia empresarial, capaz de influir directamente en la eficiencia operativa, la experiencia de cliente y la ventaja competitiva de la compañía.

MADRID. El sector logístico ha evolucionado drásticamente en los últimos 20 años. La logística ha pasado de tener una función puramente operativa (almacenar, mover mercancía, preparar pedidos, etc.) a convertirse en un punto clave en la estrategia del negocio, tal y como ha destacado Moinsa.

Moinsa cuenta con más de 55 años de trayectoria en asesoría logística y suministro de soluciones integrales para el almacén, por lo que la empresa ha vivido esta transformación de primera mano, evolucionando y adaptando su oferta de soluciones para responder a las nuevas necesidades del mercado.

La empresa, especializada desde sus orígenes en logística textil y de prenda colgada, ha ido incorporando SGA, terminales de trazabilidad, tecnología RFID y nuevas soluciones de automatización y robótica para adaptarse a las necesidades de sus clientes.

Hoy en día, cuando hablamos de logística, hablamos de trazabilidad, control, datos y servicio al cliente, algo que ha cambiado totalmente la forma de diseñar y ejecutar los procesos logísticos.

María Seco, Directora de Operaciones de Moinsa, explica esta evolución. Con 29 años de trayectoria profesional en la compañía, ha vivido estos cambios de primera mano: “El almacén ya no es solo el lugar donde se guardan los productos; ahora es donde realmente se toman las decisiones, se gestiona la información y se controla el negocio”, afirma.

Aunque la transformación del sector ha venido impulsada por múltiples factores, pueden identificarse tres grandes fuerzas que han redefinido la logística: la evolución del mercado y los nuevos hábitos de compra de los consumidores; los avances tecnológicos; y el cambio de perspectiva en la función de la logística, de algo operativo hacia un rol más estratégico.

Evolución del mercado

La transformación del mercado, impulsada especialmente por el auge del e-commerce y la omnicanalidad, ha incrementado la complejidad de las operaciones logísticas. Tal y como señala María Seco, se ha pasado de gestionar grandes pedidos destinados principalmente a tienda a convivir con pedidos más pequeños, más variados y con mayores exigencias de trazabilidad, lo que obliga a una logística mucho más dinámica y flexible.

A su vez, los hábitos de consumo de los clientes han cambiado de forma radical: hoy exigen mayor inmediatez, información en tiempo real y facilidad en las devoluciones, un aspecto clave que ha hecho que la logística inversa gane un peso cada vez mayor. Esto ha obligado a las empresas a replantear sus procesos para poder responder con agilidad y precisión a un consumidor mucho más exigente.

Sistemas de Gestión de Almacén

Los avances tecnológicos han facilitado la adaptación de las empresas a este nuevo paradigma, marcando un antes y un después en la logística. La llegada de los SGA (Sistemas de Gestión de Almacén) hizo posible una recopilación de datos operativos más rápida y detallada, permitiendo a las empresas tener una visión más precisa de su operativa y adaptar sus procesos de forma mucho más eficiente.

Los avances en robótica y en sistemas de identificación, como la tecnología RFID, también han sido claves en esta transformación, pero María hace hincapié en la gran importancia de los SGA: “Quién tiene datos, tiene poder. Ningún tipo de automatización tiene sentido sin un Sistema de Gestión de Almacenes detrás”.

Aunque hay algo que sigue igual a pesar del paso del tiempo: la necesidad conocer en profundidad la operativa del almacén. “No todas las soluciones sirven para todo el mundo. El primer paso siempre es analizar los datos operativos del cliente para entender lo que necesita”, explica María Seco. “En Moinsa estudiamos tu proceso, analizamos tu negocio y proponemos una solución adaptada a tus necesidades”.

Retos

De cara a los próximos años, María nos habla de los principales retos a los que se enfrentará el sector. Por un lado, el auge de la logística inversa, que ya está ocurriendo pero que sigue creciendo a un ritmo imparable. Por otro, los avances en tecnología y el crecimiento de la automatización, a los que las empresas deberán adaptarse de manera modular y escalable, asegurándose además de contar con equipos de profesionales capaces de gestionarla.

En este sentido, María Seco subraya la clave para estar preparados: “La mejor solución no es la que tiene más automatización. Es la que es más flexible y escalable, capaz de adaptarse a los cambios del negocio”.

La logística ha experimentado una transformación profunda en los últimos 20 años, y esta evolución no ha terminado: los próximos años traerán nuevos cambios en tecnología, procesos y exigencias del mercado. En este contexto, solo las compañías que sepan adaptarse de forma continua y con visión estratégica lograrán mantener una verdadera ventaja competitiva.