MADRID. Tipsa ha finalizado con éxito la décima edición de su campaña “Sobres Solidarios”, consolidada ya como una de las principales iniciativas de responsabilidad social de la compañía y de su red de agencias en toda España.
Este año, la acción ha vuelto a centrarse en el apoyo a proyectos de inclusión social y laboral de personas en situación de vulnerabilidad, así como en la atención a familias con especiales dificultades.
En esta décima edición, la campaña ha reforzado su enfoque inclusivo gracias a la colaboración con la Fundación Astier Centro San José, entidad que acompaña y capacita a mujeres adultas con discapacidad intelectual, promoviendo su independencia y contribución social a través de talleres y proyectos innovadores.
“Con los “Sobres Solidarios” hemos conseguido que todo nuestro ecosistema –delegaciones, empleados y clientes – se implique en una causa común”, destaca Marisa Camacho, consejera delegada de Tipsa. “Esta décima edición es un hito para nosotros, porque demuestra que la solidaridad puede ser sostenible en el tiempo cuando se integra en el día a día de la empresa”.
La campaña se ha apoyado, un año más, en la creatividad de los más pequeños de la “familia Tipsa”. Hijos, hijas, nietos y sobrinos de profesionales de la red han participado en un concurso de dibujo infantil sobre sostenibilidad y cómo TIPSA contribuye al medioambiente, cuyos diseños han decorado los sobres utilizados durante la campaña.
De este modo, la iniciativa permite implicar también a las nuevas generaciones, acercando los valores de solidaridad y responsabilidad social.
Por primera vez, usuarias de la Fundación Astier Centro San José han participado activamente en la iniciativa, realizando el manipulado, ensobrado y etiquetado de los belenes artesanales que Tipsa envió por Navidad, integrando esta labor en un taller destinado a fomentar su autonomía y empleabilidad.
Desde que se pusiera en marcha en 2015, la campaña consiste en el reparto de sobres de envíos identificados como “sobres solidarios”, mediante los cuales Tipsa destina una parte del importe de cada envío a distintas entidades sociales.
De esta forma, la empresa convierte un gesto cotidiano —servicios de transporte urgente— en una herramienta estable de apoyo al tercer sector.