Sin noticias de la Ciudad de la Industrialización de la Construcción
El 24 de abril del pasado año, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que la ZAL Puerto de Valencia acogería la futura Ciudad de la Industrialización de la Construcción, un proyecto que se ubicaría en las dos parcelas y que se enmarca dentro del PERTE de Vivienda para la Construcción Industrializada impulsado por el Gobierno, que tiene una dotación total de 1.300 millones de euros a desarrollar durante los próximos diez años a través de diferentes instrumentos financieros del Estado.
En estos momentos, SEPES es propietaria de dos parcelas en la ZAL Puerto de Valencia. En concreto, de la A-4 (31.842 metros cuadrados) y la B-4 (37.134 metros cuadrados). Están ubicadas en la zona occidental de la ZAL, cercanas a las instalaciones de la Depuradora de Pinedo.
Al día siguiente de realizar este anuncio, Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades; e Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda y Agenda Urbana, para escenificar la apuesta del Ejecutivo Central con ese proyecto, remarcando que la elección de Valencia como sede de este proyecto respondía al “compromiso del Ejecutivo con la recuperación y la resiliencia de la región tras la DANA”.
Ese mismo 25 de abril, SEPES confirmó a Diario del Puerto que sus parcelas en la ZAL Puerto de Valencia son “plenamente compatibles” con la Ciudad de la Industrialización de la Construcción. Una de las dudas que planeaba sobre el proyecto era dilucidar si esas dos parcelas podrían acoger un proyecto de las características de la Ciudad de la Industrialización de la Construcción, de marcado carácter industrial y alejado, en principio, de la actividad logística pura.
Desde entonces, y aunque la Ciudad de la Industrialización de la Construcción representa un pilar importante dentro de ese PERTE de la Industrialización de la Vivienda impulsado por el Gobierno, no se ha avanzado. De hecho, este Diario ha preguntado tanto al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana como a SEPES por el estado actual del proyecto y por la posible fecha de inicio de las obras, unas pregunta que, al cierre de esta edición, no han obtenido respuesta.