La aprobación provisional del documento, que también cuenta con el visto bueno de la Autoridad Portuaria de València, permite avanzar en la tramitación de un instrumento que ordena usos y refuerza la movilidad interna del recinto
VALENCIA. El Pleno del Ayuntamiento de Valencia tiene previsto aprobar este jueves el Plan Especial de la Zona Sur 2 del Puerto de Valencia, de manera provisional.
“Este instrumento de ordenación continúa de este modo su tramitación para compatibilizar actividades y usos del suelo y avanzar hacia un equilibrio económico, social y medioambiental en el ámbito incluido”, tal como han adelantado fuentes del gobierno local. El plan, que ya ha superado el periodo de información pública, cuenta también con el visto bueno de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV).
El ámbito de la Zona Sur 2 es un área netamente portuaria y presenta una actividad ordenada y consolidada en más del 75% de su extensión. La propuesta del nuevo Plan Especial delimita los usos globales de la zona de servicio y refleja el peso mayoritario de la actividad comercial-portuaria, junto con un espacio diferenciado para la náutica deportiva.
En términos globales, el uso mixto comercial/complementario comercial representa el 91% del ámbito; el uso mixto náutico-deportivo/complementario náutico-deportivo, el 8%, asociado al Real Club Náutico de Valencia y a las dársenas de embarcaciones menores; y el uso complementario comercial, vinculado a edificios administrativos y áreas de aparcamiento en la margen izquierda del río Turia, apenas supone el 1%.
Cuatro áreas funcionales
Para facilitar una ordenación adaptada a la realidad operativa del Puerto de València, el plan estructura la Zona Sur 2 en cuatro áreas funcionales. La primera se centra en la náutica deportiva y recreativa, para consolidar la actividad del Real Club Náutico; y contempla, de forma excepcional, la posibilidad de adecuar la edificación cuando resulte necesario para coordinar operaciones vinculadas al tráfico marítimo.
La segunda, de carácter comercial, concentra la actividad de operación, manipulación y almacenamiento de mercancías, con una regulación orientada a mantener la actividad existente y a permitir la adaptación a la evolución futura de las concesiones.
La tercera área agrupa la red interna de transportes y actividades complementarias, e incorpora espacios logísticos, de distribución, almacenaje y reparación naval, con una ordenación que protege la funcionalidad de los corredores viarios y ferroviarios; además, evita condicionantes innecesarios para futuras ampliaciones.
La cuarta corresponde al área administrativa, con una superficie aproximada de 15.138 metros cuadrados, donde se ubican las oficinas de la APV y otros usos administrativos, y admite usos compatibles para no limitar desarrollos futuros.
Reordenación de la movilidad
El Plan Especial incorpora también una reordenación de la movilidad interna para optimizar la conectividad dentro del recinto portuario y hacer más eficiente la circulación asociada a la actividad logística y operativa, tal como se señala en el documento.
Este parte de la configuración actual de accesos, en la que el tráfico pesado se canaliza principalmente por el sur, a través de la circunvalación y la V-30, con el consiguiente aumento de densidad de tráfico especialmente en horas punta; mientras que el acceso norte, por su trazado urbano en el enlace entre la V-21 y el puerto, queda reservado a vehículos no industriales.
Con este punto de partida, la propuesta plantea una mejora de la red de comunicaciones interiores para ordenar mejor los movimientos dentro del recinto y distribuir los flujos de manera más funcional.
En el ámbito viario, prevé la remodelación de la red interna, y establece que los viales interiores secundarios tengan una definición flexible, de modo que puedan ajustarse a la evolución de la demanda portuaria y a necesidades cambiantes sin perder capacidad de servicio.
En paralelo, el plan incorpora una nueva definición del trazado ferroviario interior, de modo que se mantienen las derivaciones actuales hacia los muelles y se proponen otras adicionales.
Con ello se pretende reforzar la conectividad interna y avanzar hacia un esquema de funcionamiento más intermodal, lo que presta apoyo a la operativa portuaria con una organización ferroviaria adaptada a los requerimientos presentes y futuros.
Finalmente, la reordenación de la movilidad incluye medidas específicas para la movilidad peatonal y ciclista, con el objetivo de mejorar la accesibilidad interna y ordenar de forma más segura los desplazamientos no motorizados dentro del ámbito portuario.