El sector marítimo español se encuentra en un momento clave para su desarrollo. Desde una perspectiva macroeconómica, la Economía Azul se ha consolidado como uno de los principales motores de empleo y riqueza en España.
MADRID. Según los datos oficiales más recientes de la Comisión Europea (2022), la economía azul española genera 36.500 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB), lo que representa el 2,9 % del VAB nacional, y 937.000 empleos, equivalentes al 4,6 % del empleo total del país, confirmando su papel como uno de los pilares económicos vinculados al entorno marítimo.
Dentro de este contexto, el sector portuario ocupa una posición estratégica. Su actividad genera 24.304 millones de euros al año y alrededor de 250.000 empleos, lo que equivale al 2,2 % del PIB y al 1,4 % del empleo total. Más allá de estas cifras, los puertos actúan como elementos tractores de otros sectores, desde la logística hasta los servicios auxiliares, multiplicando su impacto económico.
Sin embargo, pese a esta relevancia, el sector afronta un desafío estructural en materia de empleo joven. La demanda de perfiles cualificados en ámbitos como la ingeniería, la digitalización o la tecnología marítima sigue siendo elevada, pero esta realidad no siempre es percibida por las nuevas generaciones.
Esta brecha entre la oferta formativa y las oportunidades reales del mercado laboral marítimo genera tensiones que requieren una respuesta clara: estrategias educativas y de formación alineadas con las necesidades actuales y futuras del sector.
Las oportunidades de las carreras “Blue Jobs” para los jóvenes
El concepto de “blue jobs”, o empleos vinculados a la economía azul, encapsula una amplia gama de trayectorias profesionales. Para los jóvenes, estos itinerarios ofrecen no solo salidas laborales, sino también la posibilidad de desarrollar carreras técnicas y científicas de alto valor:
• Logística portuaria y operaciones marítimas: los puertos españoles, con comunidades laborales que rondan los 40 000 trabajadores en puertos individuales como el de Barcelona, requieren personal especializado en gestión de terminales, cadena de suministro inteligente y tecnología portuaria.
• Ingeniería naval y mantenimiento de flotas: a su vez, la ingeniería naval sigue siendo uno de los pilares históricos del empleo marítimo en España. Desde diseño hasta reparación de buques, la demanda de ingenieros y técnicos especializados en mecánica, estructuras y sistemas propulsores continúa creciendo en astilleros y centros de reparación.
• Ciencias marinas y gestión pesquera: siendo España una de las primeras potencias pesqueras de la Unión Europea, las disciplinas relacionadas con biología marina, oceanografía o gestión sostenible de recursos vivos ofrecen un amplio campo de trabajo en investigación, gestión ambiental y acuicultura.
De manera adicional, sectores emergentes como la energía marina renovable (eólica flotante, hidrógeno verde en puertos) y la digitalización marítima amplían el espectro profesional para jóvenes con formación en tecnologías avanzadas, matemáticas aplicadas, gestión ambiental y análisis de datos
Formación como Palanca para Atraer y Retener Talento Joven
Y a la hora de fomentar el atractivo de los blue Jobs, la formación es, sin duda, el hilo conductor entre las oportunidades del sector y la captación de talento joven. Porque hoy en día no basta con que existan dichos empleos, siendo necesario que estos estén alineados con competencias actualizadas y modelos educativos que respondan a las necesidades reales del mercado.
Conscientes de esta problemática, las distintas instituciones educativas y de formación profesional han empezado a integrar currículos específicos en economía azul, logística marítima, gestión portuaria, energías renovables marinas o biotecnología marina. Sin embargo, aún existen brechas entre la formación académica tradicional y las cualificaciones exigidas por la industria 4.0 marítima. Por ejemplo, mientras la demanda de perfiles técnicos con conocimientos en automatización portuaria y sistemas de gestión logísticos crece, la oferta formativa no siempre cubre esta necesidad con programas accesibles y reconocidos.
Un desajuste que puede desencadenar dos efectos contrapuestos: la fuga de talento joven hacia sectores más visibles o “estandarizados” —como la tecnología o la consultoría— y la escasez de especialistas que sostengan la transformación sostenible del sector marítimo español.
El Papel del Clúster Marítimo Español
En este escenario, el Clúster Marítimo Español (CME) asume un rol estratégico fundamental. Más allá de su función tradicional como agregador empresarial, el CME está impulsando iniciativas destinadas a dinamizar la formación y las vocaciones marítimas entre los jóvenes.
Una de estas iniciativas es la colaboración entre el Clúster y organizaciones como Educación Azul, dirigida a promover vocaciones profesionales en economía azul y acercar las oportunidades del sector marítimo a estudiantes y jóvenes profesionales. Dicha alianza pretende visibilizar trayectorias profesionales específicas, fomentar el conocimiento de las industrias marítimas y facilitar el acceso a programas formativos orientados a cubrir las demandas emergentes del mercado laboral.
Enfoque que representa una nueva narrativa educativa y profesional: el mar y sus industrias asociadas no son solo patrimonio cultural o económico, sino un campo de trabajo dinámico, tecnificado y abierto a la innovación.