España y el Norte de África avanzan hacia una interdependencia logística cada vez mayor en la que Marruecos marca el paso, Argelia recupera relaciones, Túnez mantiene un pulso estable, Egipto acelera su agroindustria y Libia reaparece como proveedor energético, configurando uno de los corredores más dinámicos del Mediterráneo.
Bilbao. El Norte de África funciona como una prolongación logística e industrial de España, y España cumple el mismo papel para sus vecinos del sur. Los datos oficiales lo subrayan: casi 23.000 millones de euros en comercio bilateral, más de 25 millones de toneladas movidas por mar, cadenas de valor compartidas y una especialización logística que convierte al Estrecho en una frontera simbólica más que real.
Si la evolución de 2025 mantiene la tendencia anticipada por Datacomex en sus datos mensuales, el corredor ibero-magrebí será cada vez más una única plataforma económica; un espacio industrial continuo articulado por barcos, contenedores, fábricas y puertos donde la economía funciona como si la frontera no existiera. Si hay un eje que concentra el tráfico, la atención y buena parte de la política logística española es el que une Algeciras con Tánger Med. Marruecos pisa el acelerador y domina la escena, pero la foto regional es más completa.
El comercio con Argelia vive un lento retorno a la normalidad y los datos avanzados del primer semestre de 2025 apuntan a un notable repunte
Argelia se recompone
El comercio con Argelia vive en 2024 y 2025 un lento retorno a la normalidad. Aunque las relaciones extragasistas se redujeron al mínimo durante la crisis diplomática, las cifras muestran un viraje hacia la recuperación.
España exportó a Argelia 662,4 millones de euros en 2024, mientras las importaciones alcanzaron 5.745 millones, dominadas por el gas y otros hidrocarburos. El desequilibrio comercial es estructural y responde a la dependencia energética y al aún frágil restablecimiento de las licencias de importación argelinas.
Sin embargo, los datos avanzados del primer semestre de 2025 apuntan a un repunte sobresaliente: las exportaciones españolas crecen por encima del 150% interanual. Si la tendencia se consolida, Argelia podría recuperar parcialmente su papel como mercado industrial para España. Y en el ámbito portuario, Alicante, Valencia, Tarragona y Cartagena canalizan buena parte del tráfico energético y químico, en ocasiones con un peso mayor que el propio comercio no energético.
Aunque aún lejos de los niveles marroquíes, Egipto consolida su presencia en el comercio español con un perfil cada vez más industrial
Túnez: estabilidad logística
Túnez no ofrece los volúmenes de Marruecos ni la volatilidad de Argelia, pero sí una constante: estabilidad. España mantiene con este país un intercambio equilibrado, con exportaciones cercanas a los 1.000 millones de euros y un flujo similar en importaciones.
El país magrebí mantiene una industria manufacturera enfocada en textil, componentes mecánicos y material eléctrico, con un crecimiento moderado pero firme en contenedores y carga rodada. Barcelona y Valencia absorben la mayor parte del tráfico portuario, con líneas regulares que sostienen cadenas de suministro que funcionan con una alta eficiencia.
Túnez no ofrece los volúmenes de Marruecos ni la volatilidad de Argelia, pero sí una constante: estabilidad
Egipto gana en relevancia
Egipto es un actor cada vez más relevante en el Mediterráneo. Su potencial agrícola y su industria química explican que España importe cantidades crecientes de fertilizantes, productos químicos y alimentos procesados. En paralelo, las exportaciones españolas (maquinaria, equipos eléctricos y construcción) tienen en Egipto un mercado amplio y en expansión.
El desarrollo portuario del país, especialmente en Port Said y el complejo East Med, ha mejorado la conectividad marítima hacia España, lo que se refleja en un aumento de los tráficos contenerizados. Aunque aún lejos de los niveles marroquíes, Egipto consolida su presencia en el comercio español con un perfil cada vez más industrial.
Libia es un proveedor energético útil pero imprevisible, clave para entender el comercial del sur del Mediterráneo.
Libia: la imprevisibilidad
Libia completa el retrato del Norte de África con un papel distinto al de sus vecinos: mucha energía, poco producto industrial y un entorno siempre condicionado por la política interna. Las exportaciones españolas a Libia cerraron 2024 en torno a 110–130 millones de euros, con un patrón muy definido: maquinaria, material eléctrico, productos agroalimentarios procesados y manufacturas de consumo.
No es un mercado grande, pero sí un mercado que reacciona en bloque cuando se desbloquean proyectos de infraestructuras o suministros institucionales. De hecho, en 2024 las exportaciones españolas crecieron cerca del 20% y en el primer semestre de 2025 los datos avanzados muestran unas exportaciones españolas al alza (+25/30%).
Con un tráfico marítimo moderado, con movimientos puntuales en Al Khums y Trípoli, lejos de los niveles previos al conflicto, Libia es un proveedor energético útil pero imprevisible, cuyo peso regional es clave para entender el mosaico comercial del sur del Mediterráneo.
El Magreb, espacio común
La suma de estos cinco países del Magreb configura un corredor estratégico que va mucho más allá de la proximidad geográfica. La industria española encuentra en Marruecos un aliado productivo; en Argelia y Libia, seguridad energética (con matices); en Túnez, estabilidad industrial; y en Egipto, un mercado creciente en la ribera oriental del Mediterráneo.
El Mediterráneo occidental se está redefiniendo, y España juega en él un partido en el que logística, energía y política exterior se confunden en el mismo tablero. Las cifras muestran con claridad que el Norte de África ya no es un destino periférico, sino un espacio estructurante para la economía española. Y todo indica que su peso seguirá aumentando en los próximos años.
Argelia, Túnez, Egipto y Libia completan el cuadro
Según el Anuario Estadístico 2024 de Puertos del Estado, el Norte de África consolida su papel como uno de los principales destinos del tráfico exterior español. Marruecos es el primer socio, con más de 25 millones de toneladas, impulsado por la conexión Algeciras-Tánger Med y los enlaces con Valencia, Barcelona y otros puertos andaluces. Argelia se sitúa en segundo lugar, muy concentrada en graneles líquidos energéticos atendidos por Cartagena, Tarragona, Bilbao o Huelva. Túnez mantiene tráficos más modestos pero regulares de mercancía general y contenedores. Egipto gana peso con fertilizantes, químicos y cargas en contenedor canalizadas sobre todo por el arco mediterráneo. Libia completa el mapa con tráficos irregulares pero significativos de crudo y productos petrolíferos, que refuerzan el papel de los puertos españoles como puerta energética de la UE hacia el Magreb y el Mediterráneo oriental. En conjunto, el corredor supera los 40 millones de toneladas anuales.
Tánger Med anticipa otro año récord con 118 millones de toneladas hasta septiembre
El informe trimestral de la Tanger Med Port Authority (TMPA) presenta un puerto que continúa creciendo con fuerza en 2025, consolidando su posición como principal plataforma logística y marítima del Mediterráneo y de África. Al cierre de septiembre, el complejo portuario había movido ya 118 millones de toneladas de mercancías, lo que supone un incremento del 14,9% respecto al mismo periodo de 2024. Solo en el tercer trimestre de 2025, el tráfico ascendió a 40 millones de toneladas, demostrando un ritmo sostenido de avance en plena expansión del comercio global.
En el ámbito financiero, el puerto marroquí registra un crecimiento del 11,1% en el tercer trimestre, con una facturación de 1.075 millones de dírhams (unos 107 millones de euros), y un incremento del 11,9% en el acumulado a septiembre (336 millones de euros).
Las inversiones ejecutadas ascienden a 46 millones de euros, destinados a infraestructuras, viales, redes técnicas e infraestructuras digitales, reforzando la capacidad operativa del puerto. En paralelo, la campaña Marhaba 2025 movilizó 1,77 millones de pasajeros y 463.321 vehículos, lo que confirma la relevancia del complejo como nodo mixto de mercancías y movilidad.
El documento, que no ofrece datos de movimientos de contenedores, subraya además la profunda actividad marítima, con el retorno y reconfiguración de servicios clave de CMA CGM, ONE, HMM y la alianza Premier Alliance, así como la incorporación de nuevos remolcadores de Boluda y la digitalización de trámites en el Port Community System.
Además, la zona logística Medhub añade nuevas implantaciones industriales, mostrando que el Puerto de Tánger-Med no solo crece en tráfico, sino también como ecosistema logístico y manufacturero de referencia regional.
Tanger Med consolidó el año pasado su posición como líder en el Mediterráneo al superar por primera vez la cifra de 10 millones de TEUs movidos en un solo año. Según la TMPA, durante 2024 se movieron un total de 10,24 millones de TEUs, lo que supuso un crecimiento de un 18,8%.
Tanger Med atribuyó este éxito, “a la confianza de los operadores portuarios y las líneas navieras, así como al alto nivel de productividad de los equipos que operan en el puerto”. Además, la ampliación de las instalaciones, la incorporación de nuevos equipos y la optimización de las escalas marítimas permitieron reducir significativamente los tiempos de espera y maniobra.