Así, a las ocho de la mañana han recalado en el puerto de Santander el Ambience, de Ambassador Cruise Line, y el Ventura, perteneciente a la naviera P&O. Ambos consignados por Pérez y Cía.
El primero de los buques permanecerá en el muelle de Maliaño 1-4 con 1.900 pasajeros, en su mayoría británicos, y 600 tripulantes a bordo, hasta las 14:00 horas, cuando continuará su ruta hacia La Coruña. El barco, que tiene una eslora de 245 metros, es la segunda vez este año que incluye a Santander en su itinerario.
Por su parte, el Ventura, atracado en la Estación Marítima, trae a bordo 3.300 pasajeros —también británicos, principalmente— y una tripulación formada por 1.200 personas. Este buque, que tiene previsto realizar un total de ocho escalas en la ciudad esta temporada, permanecerá en el muelle hasta las 21:00 horas, momento en el que partirá rumbo a Gijón, tras haber llegado procedente de Southampton.
En total, cerca de 5.200 cruceristas que podrán disfrutar de los atractivos turísticos que ofrece la región y de las experiencias gastronómicas y culturales que pueden realizarse en la capital.
Díaz ha subrayado que la región se ha consolidado como “un destino atractivo” para navieras y pasajeros, “tanto por su oferta turística como por el valor añadido que supone atracar en pleno centro de la ciudad”.
En este sentido, Santander Cruise Deluxe – la marca creada por el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander y el propio Puerto para la organización de las escalas y la potenciación de este tipo de turismo- prevé una temporada histórica con 39 buques y cerca de 60.000 turistas.
Unas cifras récord que prácticamente duplican la actividad registrada la temporada pasada, en la que atracaron en el puerto santanderino 21 cruceros con cerca de 30.000 pasajeros. Números que, en palabras de Díaz, “no tienen precedentes” y certifican que el tráfico de cruceros “vive uno de sus mejores momentos en la comunidad autónoma”, gracias “a la estrategia de promoción desarrollada durante los últimos años por Santander Cruise Deluxe”.
El objetivo es que Santander sea “el puerto de referencia en cruceros premium en el norte de España”, apostando, al mismo tiempo, “por la desestacionalización y por un turismo equilibrado y sostenible en la región”, ha asegurado.