BRUSELAS. La Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO) insta a la Comisión Europea a mitigar las consecuencias negativas e imprevistas del ETS marítimo en su inminente revisión.
El objetivo es restablecer la competitividad y garantizar la igualdad de condiciones tanto para los puertos de la Unión Europea (UE) como para el sector del transporte marítimo de corta distancia.
Si bien el impacto principal y más inmediato se está sufriendo en los grandes puertos de trasbordo del Mediterráneo, ya existen ejemplos claros de alteraciones en las rutas de escala en otras regiones de Europa, lo que se traduce en una pérdida de conectividad directa con mercados como el asiático.
Además de la reducción de escalas y de conectividad, los puertos afectados están acusando un impacto directo en las inversiones destinadas a la capacidad de sus terminales. Paralelamente, la capacidad en los países vecinos no comunitarios está aumentando de forma exponencial y acelerada en detrimento de los puertos de la UE.
“La Comisión Europea y los legisladores comunitarios deben aprender de una vez por todas las lecciones de estos primeros años de aplicación. Es hora de actuar. Los puertos europeos son piezas clave para alcanzar los objetivos de transición y seguridad energética de la UE, así como para garantizar la preparación militar del continente. No podemos seguir tolerando una política que genera fuga de carbono y que amenaza con destruir la fortaleza económica y la competitividad de unos puertos estratégicos que necesitamos desesperadamente para consolidar la resiliencia geopolítica, geoeconómica y energética de Europa”, afirma Isabelle Ryckbost, secretaria general de la ESPO.
Por último, el ETS marítimo también está perjudicando al transporte marítimo de corta distancia en determinados países, donde ya se aprecian casos evidentes de transferencia modal inversa hacia la carretera, un sector que permanece excluido de este sistema de derechos de emisión hasta 2028.
“Durante décadas, Europa ha perseguido una política clara para desviar el tráfico de las carreteras hacia el mar a través de su célebre concepto de las “Autopistas del Mar”. El diseño actual del ETS de la UE está haciendo todo lo posible para devolver las mercancías del transporte marítimo de corta distancia a la carretera”, añade Ryckbost.