MADRID. La compañía HHLA TK Estonia AS ha anunciado una inversión estratégica en dos grúas pórtico sobre neumáticos (RTG) de la firma Konecranes.
Se trata de la primera vez que Konecranes suministra a Europa grúas RTG con una capacidad de batería de esta escala. La terminal de Muuga ya cuenta con una flota consolidada del fabricante finlandés, que incluye grúas de muelle (STS), una grúa sobre raíles (RMG) y otras unidades RTG.
Estos equipos destacan por integrar un sistema de baterías de 296 kWh, lo que les permite una autonomía de hasta ocho horas de funcionamiento ininterrumpido. Este hito supone un avance tecnológico clave en la electrificación de la maquinaria portuaria pesada.
El acuerdo se cerró en el cuarto trimestre de 2025 y se espera que las unidades sean entregadas en el puerto de Muuga durante el último trimestre de 2026.
Las nuevas grúas, con capacidad de apilado de 1 sobre 5 alturas y cobertura de seis carriles, forman parte de un plan global de HHLA TK Estonia para transformar su terminal en un espacio ecoeficiente.
Gracias a un sistema de carga mediante barra conductora (busbar) de 25 metros, las máquinas eliminan por completo las emisiones directas de escape y reducen drásticamente la contaminación acústica en el patio de contenedores.
“Sustituir equipos antiguos por estas grúas eléctricas, pioneras en Europa, nos permite modernizar nuestra operativa manteniendo la consistencia de la flota”, señaló Tanel Ringo, director de Tecnología e Infraestructura de HHLA TK Estonia. Ringo destacó además la ventaja competitiva de contar con un fabricante que produce en la misma región climática del norte de Europa.
Para Konecranes, este pedido valida la viabilidad comercial de las baterías de alta capacidad en entornos de trabajo real. Philipp Reiter, director regional de ventas de la firma, subrayó que la tecnología de baterías está dejando de ser una medida paliativa para convertirse en la fuente de energía principal de las terminales.
El contrato se enmarca en el programa Ecolifting de Konecranes, una hoja de ruta diseñada para alcanzar las cero emisiones en el sector portuario mediante el uso de sistemas híbridos, eléctricos y, en un futuro cercano, soluciones basadas en hidrógeno.
Esta operación se alinea con la estrategia de sostenibilidad del Grupo HHLA, cuyo objetivo es sustituir progresivamente los equipos propulsados por diésel por alternativas eléctricas para descarbonizar sus operaciones terminalistas.