VALENCIA. El proyecto, que ha contado con una importante participación de la Fundación Valenciaport, se ha centrado en analizar cómo los supercondensadores y las baterías de estado semisólido pueden transformar la eficiencia de los buques y acelerar la descarbonización del transporte marítimo.
Estas tecnologías han sido evaluadas en escenarios críticos de alta demanda energética, como las maniobras de atraque y las estancias en puerto, demostrando ser una solución clave para minimizar el impacto ambiental del transporte marítimo.
Dentro del consorcio, la Fundación Valenciaport ha evaluado el impacto ambiental y económico, lo que ha permitido cuantificar el potencial de reducción del consumo de combustible y de emisiones de dióxido de carbono que estas innovaciones aportan al sector.
Además, la Fundación ha desarrollado un estudio de replicabilidad pionero, analizando la viabilidad de integrar estos sistemas en diversos segmentos de la flota actual.
Las conclusiones destacan que estas soluciones son especialmente rentables y eficientes en buques de nueva construcción y en operativas que requieren picos elevados de potencia en periodos cortos.
Financiado por el programa Horizonte Europa, Aeneas ha contado con un presupuesto de 4,89 millones de euros y la colaboración de 14 socios de primer nivel europeo. Durante sus 36 meses de ejecución, el proyecto ha sentado las bases para una electrificación real y a gran escala del transporte marítimo y fluvial, alineando la industria con los objetivos globales de sostenibilidad.