Menú
Suscripción

La inestabilidad de los servicios marítimos aumenta hasta un 78% en las rutas entre Asia y Europa

  • Última actualización
    06 noviembre 2026 15:32
Añade Diario del Puerto en Google Haz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

La volatilidad de las conexiones marítimas desde la pandemia dificulta la planificación de las cadenas de suministro y eleva el riesgo de congestión en los puertos de destino, especialmente en los tráficos entre Asia y el norte de Europa y el Mediterráneo.

BARCELONA. La consultora Sea-Intelligence, a través de su CEO, Alan Murphy, advierte del aumento de la inestabilidad de los servicios marítimos desde la pandemia, especialmente en las rutas entre Asia y Europa, donde los niveles de volatilidad han aumentado hasta un 78%. Desde la pandemia, los servicios de líneas regulares han experimentado un notable incremento de su inestabilidad en las principales rutas marítimas de larga distancia. El aumento de las cancelaciones de escalas (blank sailings), los cambios en la configuración de los servicios, los retrasos de los buques que desplazan sus escalas a la semana siguiente y la incorporación puntual de buques adicionales (extra-loaders) han contribuido a esta situación.

Para medir esta evolución, se analiza la desviación estándar del número de servicios ofrecidos semanalmente, expresada como porcentaje del número medio de conexiones. Este indicador permite comparar los niveles de inestabilidad teniendo en cuenta las variaciones en el volumen de servicios disponibles.

El análisis del periodo posterior a la pandemia (2020-2026), en comparación con los niveles de referencia de 2013-2019, muestra que las mayores alteraciones operativas se concentran en las rutas comerciales entre Asia y Europa.

En concreto, los servicios entre Asia y el norte de Europa registran un incremento del 78% en su inestabilidad semanal, mientras que las conexiones entre Asia y el Mediterráneo experimentan un aumento del 71%.

Por su parte, la red transpacífica también presenta niveles de inestabilidad superiores a los registrados antes de la pandemia, aunque ha absorbido las turbulencias mejor que las conexiones entre Asia y Europa. En este mercado, los servicios entre Asia y la costa este de Norteamérica anotan el menor crecimiento comparativo, con un 26%, mientras que los enlaces con la costa oeste registran un incremento del 48%.

Impacto en las cadenas de suministro

La creciente inestabilidad de las redes de líneas regulares tiene consecuencias directas tanto para los propietarios de la carga como para las infraestructuras portuarias. Los continuos cambios semanales en la capacidad disponible dificultan la planificación de las cadenas de suministro y reducen la previsibilidad de las operaciones logísticas.

Además, las variaciones imprevistas en el número de buques y contenedores que llegan a los puertos pueden generar importantes cuellos de botella y episodios repentinos de congestión. Esta situación puede traducirse en mayores tiempos de espera para los buques, un deterioro de la fiabilidad de los horarios y una prolongación de los tiempos de tránsito.