VALENCIA. El repunte de los fletes spot experimentado en las últimas semanas vino provocado por el aumento de los precios del combustible tras el estallido del conflicto en Oriente Medio. Hay que recordar que tras una tendencia a la baja durante enero y principios de febrero, el WCI experimentó un fuerte repunte en respuesta a las disrupciones en la cadena de valor de suministro de combustible. Las tarifas en las rutas transpacíficas y entre Asia y Europa han cerrado la semana a la baja.
En concreto, los fletes spot entre Asia y las costas este y oeste de Estados Unidos disminuyeron un 3%, hasta los 3.552 y 2.810 dólares, respectivamente, por contenedor de 40 pies. Según la consultora, se han anunciado nueve cancelaciones de rutas en la ruta comercial Transpacífica para la próxima semana con el fin de mantener la capacidad. Algunas navieras han anunciado un recargo por temporada alta (PSS) de alrededor de 2.000 dólares por contenedor de 40 pies, que entrará en vigor el 1 de mayo. La consultora prevé, no obstante, que las tarifas se mantengan menos volátiles en las próximas semanas antes de la implementación del PSS anunciado.
Por otro lado, los fletes entre Shanghái y Róterdam disminuyeron un 3%, hasta los 2.229 dólares, mientras que las tarifas en la ruta Shanghái-Génova cayeron un 2%, hasta los 3.343 dólares. Las navieras están aumentando la capacidad efectiva en esta ruta, ya que hasta el momento solo se ha anunciado una cancelación de viaje. Por su parte, navieras como ZIM ha anunciado un NBF de 850 dólares por contenedor, vigente a partir del 1 de mayo. Con todo, las previsiones de Drewry se encaminan hacia un mantenimiento estable de esos fletes la próxima semana.
El bloqueo naval liderado por Estados Unidos en torno al Estrecho de Ormuz ha afectado gravemente a las cadenas de suministro mundiales de petróleo y ha impulsado aún más los precios del crudo. Drewry pronostica que un fracaso en las negociaciones provocaría una menor fiabilidad en los horarios, posibles omisiones de puertos, plazos de entrega más largos y una presión al alza sobre las tarifas de flete.
