BRUSELAS. Canarias, junto a regiones ultraperiféricas de Francia y Portugal, reclamó este martes a la UE (Unión Europea) flexibilidad en la aplicación del sistema ETS de comercio de emisiones al transporte marítimo, al considerar que está perjudicando la competitividad y conectividad de sus puertos frente a terceros países.
“Nos comparan con territorios como Malta, como Chipre. Entendemos que no nos entienden realmente. No hay un entendimiento claro de lo que son las regiones ultraperiféricas y ese es el principal reto que nosotros tenemos”, declaró a la prensa la presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, tras dos días de reuniones en Bruselas.
“Incluso podemos llegar a tener el riesgo de que las cosas no lleguen a nuestros puertos, que se deslocalicen, que las compañías navieras, las diferentes navieras, los armadores, decidan dejar nuestra mercancía en puertos donde no se pagan, por ejemplo, las ETS”, agregó la responsable grancanaria.
“Hay algo que yo creo que Europa no está viendo, que es que está trasladando toda la estrategia logística de un continente a otro continente y que, por lo tanto, va a perder el control de la mercancía que entra”, subrayó Calzada.
Esa incomprensión detectada en la capital comunitaria ha llevado a los puertos canarios de Tenerife y Las Palmas a asociarse con las regiones ultraperiféricas (RUP) francesas de Guadalupe, Martinica, Guayana, Reunión, Saint-Martin y Mayotte y con las portuguesas de Azores y Madeira para “hacer frente común” de cara a la revisión del ETS prevista para julio.
“Nos está haciendo perder competitividad y conectividad, fundamentalmente en las Islas Canarias, pero también afecta a otros puertos de distintas naciones de la UE. Hemos creado esta asociación para presionar en la Unión Europea para que conozcan nuestra realidad, que en muchísimas ocasiones que hemos venido aquí es totalmente desconocida”, dijo Suárez.
Canarias importa el 85 % de los productos que consume, casi todo por barco, por lo que cualquier medida que venga a penalizar ese tráfico marítimo supondrá un encarecimiento de la vida en el archipiélago, sostienen sus gestores portuarios.
El miedo es que las navieras empiecen a utilizar puertos en el norte de África, que están extremadamente desarrollados como el caso de Tánger (Marruecos), sino también en África Occidental con infraestructuras que podrían absorber el tráfico que hoy llega a Canarias.
Las cinco reuniones mantenidas el lunes en Bruselas con distintas direcciones generales de la Comisión Europea no han alejado los temores del archipiélago, al contrario.
“Salimos realmente preocupados. Ayer tuvimos reuniones con cinco direcciones generales -de la Comisión Europea- diferentes donde hemos podido exponer cuál es nuestra realidad”, agregó Calzada, quien destacó el “compromiso” de los puertos canarios con la descarbonización y lamentó haberse encontrado con “un muro” en las discusiones con los responsables de políticas climáticas.
“No sólo las ETS, es cualquier regulación europea que sale del centro del continente europeo está alejada totalmente de nuestra realidad”, resumió.